Domingo de Pentecostés

El Espíritu Santo está presente en ti. Deja que guíe tu espíritu. Que tu espíritu gobernará a tu mente, emociones, cuerpo el dicho de la gente, la imaginación y los sueños, en cada pensamiento palabra y obra.

¿Quien es mejor referencia para tu pensamiento? un gran pensador o aquél que nació hace más de 2000 años, cambió el rumbo de la historia, el calendario y está apoyado en el Amor.

¿A quien seguirás como maestro? al que estudio en las mejores universidades del mundo o a aquél que creo el universo.

¿Quien viene a tu encuentro en la salud y la adversidad, en lo prospero y en lo adverso? ¿Quien te ama hasta dar la última gota de su sangre porque descubras el Amor y te levantes del temor y la parálisis?

Solo hay una forma de negar el Amor del Padre Nuestro, desconociendo a su Espiritu Santo encarnado en Cristo y heredado por Cristo a la humanidad.

¡Basta de vanidad! Dios es y Basta, permite que tu consciencia descubra la presencia de su Espíritu Santo y deja de estar aislándote de la creación de Amor.

Boletín del Domingo de Pentécostes 9 de Junio 2019

Descarga SIN COSTO
junio-9-2019

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar.
De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban.
Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos.
Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse.
Había en Jerusalén judíos piadosos, venidos de todas las naciones del mundo.
Al oírse este ruido, se congregó la multitud y se llenó de asombro, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua.
Con gran admiración y estupor decían: «¿Acaso estos hombres que hablan no son todos galileos?
¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye en su propia lengua?
Partos, medos y elamitas, los que habitamos en la Mesopotamia o en la misma Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia Menor,
en Frigia y Panfilia, en Egipto, en la Libia Cirenaica, los peregrinos de Roma,
judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos los oímos proclamar en nuestras lenguas las maravillas de Dios».

Libro de los Hechos de los Apóstoles 2,1-11.

¡Bendice al Señor, alma mía:
¡Señor, Dios mío, qué grande eres!
¡Qué variadas son tus obras, Señor!
la tierra está llena de tus criaturas!

Si les quitas el aliento,
expiran y vuelven al polvo.
Si envías tu aliento, son creados,
y renuevas la superficie de la tierra.

¡Gloria al Señor para siempre,
alégrese el Señor por sus obras!
que mi canto le sea agradable,
y yo me alegraré en el Señor.

Salmo 104(103),1ab.24ac.29bc-30.31.34.

Hermanos:
Los que viven de acuerdo con la carne no pueden agradar a Dios.
Pero ustedes no están animados por la carne sino por el espíritu, dado que el Espíritu de Dios habita en ustedes. El que no tiene el Espíritu de Cristo no puede ser de Cristo.
Pero si Cristo vive en ustedes, aunque el cuerpo esté sometido a la muerte a causa del pecado, el espíritu vive a causa de la justicia.
Y si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús habita en ustedes, el que resucitó a Cristo Jesús también dará vida a sus cuerpos mortales, por medio del mismo Espíritu que habita en ustedes.
Hermanos, nosotros no somos deudores de la carne, para vivir de una manera carnal.
Si ustedes viven según la carne, morirán. Al contrario, si hacen morir las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán.
Todos los que son conducidos por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.
Y ustedes no han recibido un espíritu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios ¡Abba!, es decir, ¡Padre!
El mismo Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.
Y si somos hijos, también somos herederos, herederos de Dios y coherederos de Cristo, porque sufrimos con él para ser glorificados con él.

Carta de San Pablo a los Romanos 8,8-17.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos.
Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes:
Jesús le respondió: «El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él.
El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió.
Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes.
Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho.»

Evangelio según San Juan 14,15-16.23b-26.

3 problemas en el noviazgo

Nos consultan problemas en el noviazgo:

«Tengo un problema serio en mi relación mi novia esta desamorada desde el 28 de marzo y no me justificación concreta y me pone súper mal estoy desesperado ayúdenme»

El problema tiene tres frentes a resolver: Por un lado nos hablas del “desenamoramiento” de tu novia. Por otro lado la desesperación que sufres y el tercer punto es la confusión sobre el amor.

¿Cuál de los tres sería el más importante en resolver?

1.- La relación de Amor parece ser el frente de batalla más importante a resolver.

AMAR. Recibir y entregar el Amor, ser expresión del amor. Dios es Amor. Para ello tienes que reconocer que tanto tú como tu novia son una expresión del Amor de Dios. Eres un Amor sembrado en esta tierra para dar frutos y sembrar semillas para extender y transformar la el camino y vida con la verdad del Amor.
Ahora bien para amar, voltea a la fuente del Amor para que te anime, le de brillo a tu espíritu y puedas entregar tu alma al Amor.

El primer paso es Amar a Dios y la oración como diálogo es un buen instrumento para descubrir que eres un Amor y el Amor te anima.

Dios te bendice, acúnate en los brazos del Señor y platica y confíale tus pensamientos, emociones, sensaciones, los comentarios del mundo y las obras que haces para compartir el Amor. ¿a cuantas personas le deseaste el buen día? ¿te acercaste a enfermos, viudas, huerfanos y desposeídos para animarlos? ¿sacrificaste algo de lo que tienes en la alacena para que otro comiera? ¿le sonreíste a una persona que estaba en desgracia o en duelo? Hay tantas formas de entregar el Amor y reconocer que eres un medio para extender el Amor.

2.- Ahora veamos el segundo frente: tu desesperación.

Esa sensación que puede ser de abandono o nacida de temores aprendidos surgen de ti y en ti está la fuente para resolver esa emoción que parece te domina.

Te tengo una buena noticia. Tu espíritu es más fuerte que tu mente, tus emociones, las sensaciones y el que dirán. Para descubrir tu ánimo en la batalla debes controlar a tu mente, ese genio loco que de pronto se apodera de nuestra conciencia y juzga, condena, separa y esclaviza al no ser gobernado.

Tómate 10 minutos para gobernar tu mente cada día, cada hora, cada que te asalte en tu conciencia. Simplemente obliga a tu mente a repetir una jaculatoria. Ordénale que no piense, que sólo se enfoque en frase: “Señor mío y Dios Mío” o repetir una y otra vez el responso del salmo de hoy “Glorifiquen al Señor, nuestro Dios”. Así le enseñarás a tu mente que tu la gobiernas.

El dominio de la emoción, que hoy describe como desesperación, se logra mediante la respiración profunda y sosegada, es decir ordenarle a tu cuerpo que al presentarse la emoción, tome y exhale tres veces de manera profunda. Y para dominar mente y emoción de forma simultanea.

Dividirás en dos la jaculatoria o el responso y la primera parte será al aspirar y la segunda al exhalar. Es decir: inhalando-”Señor Mío” y “exhalando-y “Dios Mío”. Usa una posición cómoda para relajarte de tal manera que tu cuerpo esté, por ejemplo, sentado con la espalda recta y los pies bien apoyados.

3.- El tercer frente es tan importante como tu desesperación.

El Amor parece esconderse o no existe la confianza y la necesidad para compartirlo. El Amor no desaparece, sería tanto como decir que Dios desaparece. Lo que ocurre es que el amor lo cubrimos y no brilla. En terapia de pareja estudiamos el conflicto mirando primero si lo masculino y lo femenino en la relación son complementarios (anima y animus) cuando así sucede se genera el enamoramiento que es donde se crea el pegamento de la pareja para resolver los conflictos y los mantendrá unidos para toda la vida a pesar de infidelidades, rencores o adversidades. Pero para resolver ese tercer conflicto abría que resolver los dos primeros frentes apoyados en la espiritualidad y la terapia.

Si te viene bien puedes tomar consulta terapéutica con nosotros de viva voz.

Reconciliación

Lee esta Carta II de San Pablo a los Corintios (3,4-11) y deja que el espíritu te vaya guiando.

Es Cristo el que nos da esta seguridad delante de Dios, no porque podamos atribuirnos algo que venga de nosotros mismos, ya que toda nuestra capacidad viene de Dios.
El nos ha capacitado para que seamos los ministros de una Nueva Alianza, que no reside en la letra, sino en el Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
Ahora bien, si el ministerio que lleva a la muerte -grabado sobre piedras- fue inaugurado con tanta gloria que los israelitas no podían fijar sus ojos en el rostro de Moisés, por el resplandor -aunque pasajero- de ese rostro, ¡cuánto más glorioso será el ministerio del Espíritu!
Y si el ministerio que llevaba a la condenación fue tan glorioso, ¡cuál no será la gloria del ministerio que conduce a la justicia!
En realidad, aquello que fue glorioso bajo cierto aspecto ya no lo es más en comparación con esta gloria extraordinaria. Porque si lo que era transitorio se ha manifestado con tanta gloria, ¡cuánto más glorioso será lo que es permanente!

Y medita sobre el Evangelio según San Mateo (5,17-19).

Jesús dijo a sus discípulos:
«No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.
Les aseguro que no desaparecerá ni una una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice.

El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.»

Oración por el Amor de cada día.

Señor, mi Dios, gracias por el regalo de tu Amor de este día. Recibo tu palabra que es el Amor.

Hoy me entregas la semilla del Amor, como cada día. Ayúdame a escuché tu presencia. Ayúdame a dejar de ignorarte. Tú me estás hablando en cada día, en cada instante, en cada circunstancia, en mi prójimo y en mí. Sigue leyendo «Oración por el Amor de cada día.»

Que el Señor resplandezca su rostro sobre ti

Dios de amor, hoy quiero que resucite el amor.

Quiero resurgir y que resucite tu amor del que estamos hechos.

Quiero mirarme al espejo y también mirar al prójimo, con tus ojos de amor.

Quiero contemplarme con tu misericordia

Y resurgir tirando toda esa basura de resentimientos y rencores que impiden que tu amor y gloria fluyan en mi vida. Sigue leyendo «Que el Señor resplandezca su rostro sobre ti»

Dios de amor, hoy quiero perdonar a mi papá

Dios de amor, hoy quiero perdonar a mi papa….

o Por aquella palabra, aquel grito que me lastimó en mi infancia o adolescencia….
o Por aquel regaño o maltrato que me dio sin haberme escuchado….
o Por aquella agresión que me hirió física y emocionalmente…. Sigue leyendo «Dios de amor, hoy quiero perdonar a mi papá»

El don de perdonar…

Que el Señor nos conceda la Gracia de no tener asuntos pendientes.

De reconciliarnos con el hermano tan pronto cómo podamos, por liberar nuestro corazón de las pesadas cadenas del rencor.

Esto te propongo hoy: ponte ante el Señor, y perdona de todo corazón a quienes te han ofendido. Sigue leyendo «El don de perdonar…»