Somos un cuerpo en Cristo

Alma Mía, si alguna vez te sentiste aislada del mundo y la desolación tocó a tu consciencia es porque olvidaste que en Cristo somos un sólo cuerpo. Acaso tu brazo se deprime porque la pierna camina lejos de este. El ojo discute con el ojo y se aísla porque tienen punto conocen la palabra de forma diferente. Mírate en la creación de Dios, mira la creación en ti, mira al Padre Creador en ti, mírate en el Padre Nuestro, mírate en Cristo y mira a Cristo en ti y en tu prójimo. Ha venido Cristo para que seamos un cuerpo y estemos unidos en su Espíritu Santo.

Únete en consciencia en el Cuerpo de Cristo que se entrega en el sacrificio de la Santa Misa, únete en el Espíritu Santo en comunión espiritual. une tu consciencia de que en el prójimo está la oportunidad de recibir a Cristo, que, como diría Santa Teresita: «se viste de pobre para tendernos la mano.

Juan Manuel D’Acosta López
Consejero Terapéuta en Misión de Amor
Consulta cel./Whatsapp +52 1 734-1295-201

Semanario

Como parte del consejo terapéutico realizamos publicaciones Gratuitas que resumen diferentes temas aplicables al día a día en cualquier actividad que realices. Así, con tu espiritualidad, pon pie firme en el Amor de Dios para amar a tu prójimo o a ti.

Decide entre Amar para ser libre o desear para esclavizarte

En tu consciencia hay una lucha entre el amor y el deseo. Mientras que el deseo busca lo que no tienes, el Amor expresa lo que eres. Tu eres una expresión del Amor de Dios. ¡Eres un Amor! Amor es lo que en verdad puedes dar, no tienes que desearlo, sólo acepta que tu origen es el Amor, que tu camino es Amar y que tu destino es la plenitud del Amor.

Cuando deseas el amor estás negando tu propia esencia ¿Sabes que tienes el Amor? Y para reconocerlo sólo tienes que compartirlo. Te sugiero que siembres una o varias flores de Amor, como cuando el diente de león deja flotar sus semillas al viento, con paciencia verás como tu Amor va floreciendo a tu alrededor y te abraza. Paciencia es una de los frutos del Amor, al igual que la paz, el gozo, la bondad, la amabilidad, la fidelidad, el auto-control y la templanza. Sabrás que tu amor se expresa cuando experimentas los frutos del Amor.

Por ejemplo, siembra una o varias flores de Amor:

  • Le hablaré a Dios de cada uno de mis familiares y sus necesidades
  • Separaré parte del dinero de un día, para entregarlo a las necesidades de mi comunidad.
  • Desearé buenos días a 20 personas, si puedo hacerlo dándoles la mano mejor.
  • Llevaré a algún enfermo a la misa de sanación del viernes.
  • Hoy haré con puntualidad mi trabajo,
  • Hoy seré amable con los demás.
  • Hoy le llevaré a la Virgen la flor de los sacrificios que hago por mis hermanos desamparados.
  • Hoy entregaré un sonrisa buscando encontrar tu sonrisa en mi prójimo

Al vivir tu misión de Amor verás la tierra fértil de tu espíritu, sentirás el Amor venir a tu encuentro, es en la espiritualidad donde crece y miras como florece, da frutos y semillas el Amor del Padre Nuestro en Jesucristo. Al dar con Amor, no deseas pues cultivas la experiencia de Amar. En el Dar está el Recibir. Cuando deseas que las otras personas te den Amor, olvidas que ellas son también una expresión del Amor de Dios, luego entonces el camino es ayudarlas a reconocer que son un Amor y ese Amor es su origen su camino y destino. Que tus obras ayuden a cultivar los frutos del Amor en tu prójimo.

La libertad del Amor se expresa cuando te decides por Amar, pues no necesitas, no deseas, simplemente eres Amor encarnado. El deseo de que te amen te esclaviza pues estarás buscando el tesoro en las cosas, las imágenes, los detalles, las palabras, las acciones … en los objetos, en lo que escuchas, sientes, piensas y razonas. Deseas el frasco y olvidas el perfume, quieres que expresen la fragancia y la presencia de su amor. En el Amor somos uno, ese es el reino al que pertenecemos.

El deseo esclaviza y el Amor te hace libre ¡compártelo! pues es la Verdad, el Camino y la Vida que viene a tu encuentro.

Medita el testimonio de Amor en el Evangelio enfocándolo a tu lucha entre el Amor y el deseo .

Jesús estaba expulsando a un demonio que era mudo. Apenas salió el demonio, el mudo empezó a hablar. La muchedumbre quedó admirada, pero algunos de ellos decían: «Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios».

Otros, para ponerlo a prueba, exigían de él un signo que viniera del cielo.

Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra.

Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿cómo podrá subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul.

Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces.

Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza del dedo de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes.

Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita el arma en la que confiaba y reparte sus bienes.

El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.


San Lucas 11,14-23

Juan Manuel D’Acosta L
Consejero terapeuta
en Misión de Amor
Consulta cel/Whatsap +52 1 734-1295-201

Ejercicio Espiritual: Señor ¡dame una respuesta!

Ejercicio Espiritual

¿Quieres una respuesta de Verdad?

Te tengo una buena noticia: El Señor te bendice. Y me gustaría que te sintieras bendecido y te acunes en sus brazos y te sientas hijo amado y te mires en su amor infinito.

Me gustaría que sintieras el gozo que por ti vale la pena dar hasta la última gota de sangre y por ti vale la pena realizar el milagro más grande de la humanidad: Encarnarse una y otra vez para entregarte su divinidad para divinizar tu humanidad.

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Corrige una adicción, una caída o un error

Hoy es una buena oportunidad para limpiar nuestra vida, es precisamente el sentido de expurgar, de penitencia y reconciliación.

En un retiro de sanación te proponemos que te enfoques en una adicción, una caída recurrente o un error en tu comportamiento para corregirlo.

Esperamos en Dios tu paz y sanación. Compártenos tus descubrimientos, oraciones, comentarios e inquietudes para apoyarnos como cuerpo místico de Cristo y ayudar a otros a descubrir en Dios la salud, el perdón y la reconciliación.

Preparación

Al hacer este ejercicio espiritual, preferentemente usa el evangelio y el responso del salmo correspondiente a este día para meditar. Sigue leyendo «Corrige una adicción, una caída o un error»