Amor – Dolor

Dentro del tiempo de la Cuaresma, tenemos un tiempo en que, si lo deseamos, estaremos unidos pensando en Jesús,  sufriendo, siendo herido, y ultrajado por quienes como El dice después «no saben lo que hacen».

La vida del cristiano así es, Pensamos, decidimos, hacemos, actuamos y quiero pensar que la mayoría de las veces «no sabemos lo que hacemos», porque ?, porque si lo supiéramos, NO lo haríamos, es decir, tenemos que hacer una pequeña aclaración si me lo permiten. Sigue leyendo «Amor – Dolor»

Un ángel

La vida tiene colores y sinsabores, situaciones que en la mía, a veces, no puedo controlar. Quizá mi situación no sea tan difícil como creo, pero me doy cuenta que cuando tengo un sentimiento atrapado que me daña, me arrastra hasta las profundidades de la tristeza, donde todo se ve turbio, donde no se encuentra la salida. En medio de esa situación pueden suceder cosas extrañas, como la que me sucedió a mí. Sigue leyendo «Un ángel»

¿Dónde estás?

Señor me entristece que no aprecien lo que hago por los demás. Por el contrario siento que abusan, me repito que tengo derecho y no hay juez que me apoye o justifique. Todos parecen buscar a ese juez justo que les de el derecho a amar, gozar, vivir la paz, tener paciencia, dominio de uno mismo o la amabilidad. Espero a ese juez justo, espero que Tú seas el juez justo que me haga justicia ante los abusos. Sigue leyendo «¿Dónde estás?»

¿Que si te quiere? ¡Siempre! Eres su Amor

Alma mía el Señor está contigo pero has olvidado estar con el Señor. Has buscado respuestas en hombres que miran las estrellas. Has seguido a hombres que, cegados por su soberbia, quieren ser guía del pueblo extraviado. Acaso no te han dicho que: “si lo deseas con fuerza te será concedido”, olvidando anticipar que “primero Dios, lo que deseas te será concedido”.

Has conocido personas que dicen conocer los secretos ocultos para la felicidad, olvidando que el Señor nunca se oculta y el gozo es uno de tantos frutos y regalos de su Espíritu.

Alma mía, somos uno en el Señor y e l Señor está con nosotros, su Espíritu Santo es el Espíritu de nuestro espíritu. El Señor no se abandona a si mismo pues somos su cuerpo místico extendiendo su Misión de Amor, de encarnar su amor en esta tierra. Somos enviados y olvidamos a quien nos encarna, nos sostiene, guía, consuela y nos espera al final de la jornada.

Jesús mismo nos lo dice en el Evangelio según San Mateo (10,16-23).

Jesús dijo a sus apóstoles:

«Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas.

Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.

A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.

Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento,

porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.

El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir.

Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.

Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre.»

Alma mía el Jesús nos habla del Espíritu de nuestro espíritu, el mismo que relata Afraates (¿-c. 345), monje, obispo cerca de Mossul en su Disertaciones, nº 21

Y nos enseñó también: “Cuando os harán comparecer ante los jefes, los magistrados y los reyes del mundo, no os preocupéis por lo que diréis, o como debéis responder: soy yo quien os dará un lenguaje y una sabiduría tal que vuestros adversarios no os podrán vencer, porque no soy vosotros quienes hablaréis, sino que el Espíritu de vuestro Padre será quien hablará por vosotros”.

Es este Espíritu el que, por boca de Jacob ha hablado a Esaú, su perseguidor; es el Espíritu de sabiduría que ha hablado al Faraón por boca de José perseguido; es el Espíritu quien, por boca de Moisés, ha hablado en todos los milagros que éste hizo en el país de Egipto…; es este el Espíritu el que cantaba por boca de David perseguido para apaciguar a Saúl, su perseguidor, del mal espíritu ; es de este Espíritu que había sido revestido a Elías, con el que dio una reprimenda a Jezabel y a Acab su perseguidor…; es este Espíritu el que ha reconfortado a Jeremías y le hizo mantenerse audazmente firme, para corregir a Sedecías; es el Espíritu que ha guardado a Daniel y a sus hermanos en el país de Babilonia; este mismo Espíritu es el que ha salvaguardado a Mardoqueo y a Ester en el país donde vivían cautivos.

2015-06-11 19.38.07

Acepta el Espíritu del Señor alma mía, la mayor seguridad que puedes tener es que el Espíritu del Señor siempre está presente, está contigo, nada te ocupe más importante que seguir su inteligencia como en los mártires, confesores y perseguidos: Abel, Jacob, José, Moisés, Josué, Jefté, Sansón, Gedeón y Barac, David, Samuel, Ezequías, Elías, Eliseo, Miqueas, Jeremías, Daniel, Ananías y sus hermanos, Judas Macabeo y sus hermanos… .

Trabaja como si todo dependiera de Dios

  • El paso más cercano al gozo de Dios es cambiar nuestra actitud sobre nosotros mismos, mirarnos como expresión del amor de Dios extendiendo con nuestra vida esa red del Señor que nos abraza. Siembra esta flor de amor
HOY ME PERDONO MI AUTOCASTIGO,

Reflexión

Hay un viejo refrán que dice: “reza como si todo dependiera de Dios; trabaja como si todo dependiera de tí.” Ha sido atribuído a San Ignacio (aunque no hay evidencia que lo haya dicho), y muchos piensan que recoge el espíritu ignaciano: entregando todo a Dios en la oración, y luego trabajando sin descanso para realizar el trabajo de Dios. Sigue leyendo «Trabaja como si todo dependiera de Dios»

Medita: ¿vida oscura o llena de luz?

10 meditaciones del viaje espiritual 9/10

La novena decisión a meditar es “mirar a este mundo ensombrecido o lleno de la luz”.

Cuando perdemos el sentido, enfrentamos un duelo, un desamor, una contrariedad, parece que la realidad se ensombrece, pero en realidad hemos dejado de iluminar las sombras de las dudas, los temores y los rencores con a luz del Amor. Nuevamente nuestra percepción se cierra, en este caso se limita a contemplar la carencia, obscuridad o dolor. Muchas veces un evento del pasado donde hemos lastimado o nos han lastimado de tal manera que lo ocultamos en el fondo de nuestro corazón esperando olvidarlo. Sigue leyendo «Medita: ¿vida oscura o llena de luz?»

Medita: ¿Dolor o bienestar?

10 meditaciones del viaje espiritual 5/10

La quinta decisión a meditar es ¿seguimos el dolor o el bienestar?.

El enfermo es quien debe encontrar el bienestar, la curación, la sanación y en caso extremo el sentido del duelo. El dolor puede convertirse en la fuerza de la víctima ante los compasivos, mientras sea útil, jamás decidirá por el bienestar. El dolor parece recordarnos las raíces enterradas en la tierra: Dolor cuando vemos que nos quitan alguna posesión. Dolor cuando el cuerpo manifiesta el malestar. Dolor cuando las cosas no suceden como nosotros las queríamos. Dolor por ver destrucción, carencia, guerras y crueldad. El dolor de nuestro egoísmo nos lleva a centrar el mundo en nuestro sufrimiento. Pero el dolor de nuestra compasión nos lleva a abrir el mundo para encontrar el bienestar. Sigue leyendo «Medita: ¿Dolor o bienestar?»