Llaman las campanas a misa

Primera llamada

Llaman las campanas a la Santa Misa por primera vez, a la asamblea, a reunirse. Algunos se preparan, en la primera de tres llamadas, a cumplir el compromiso que manda. Hay quienes añoran ir al encuentro con Cristo, a descubrirse con el hijo del padre, a escucharlo en cada lectura, a mirar como se consagra, como llega a nuestro encuentro en el beso divino de la comunión. A convertirnos en custodias vivientes.

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Ejercicio espiritual medita sobre la separación

Meditación: la separación

Te has topado con lo duro de mi cabeza y de mi corazón.

Encontraste mi egoísmo que se resiste a ser señalada/o siquiera. Mi soberbia estima que todo lo puedo y mi humildad me recuerda que sólo en ti lo puedo. Por eso quiero hacer esta pausa y sentir tu Presencia, que me da la Vida, en mi cuerpo, en mi mente, en mi corazón, en este momento... ahora...

(PAUSA, SIENTE SU PRESENCIA)
Todo lo sabes Señor y miras como me quiero cubrir con una máscara de dureza y de autosuficiencia. Sabes que me he apartado de ti, de tu voluntad. Por eso Señor te pido la gracia de creer en lo que podría llegar a ser y hacer, si solo le permitiera que Tú, mi Señor, continuaras tu obra en mí­.
(PAUSA, PIDE LA GRACIA)
Quiero dejar que Tú seas mi Dios, Padre Nuestro, quien me creó y me ama, hasta encarnarte y acompañarnos en Jesucristo y mantenerte tocando a mi puerta para expresar tu Espíritu Santo de Amor. Quiero aceptar la gracia para que Tú, mi Señor, continúes creándome, guiándome y dándome forma.
He dejado de ser bebé y parece que olvidé caminar paso a paso y confiarme en ti un día a la vez, mirándome en Tu presencia. A pesar de que me preparé cuando niña/o a recibirte en la Sagrada Eucaristía y en los Sacramentos y de joven a vivir en tu Espíritu Santo, te he apartado de mi conciencia y te miro ausente de mí. Señor Dios, ayúdame a recordar que Tú me diste la vida. Gracias por el regalo de vivir. Enséñame a caminar más lentamente por la vida, a estar quieta/o y disfrutar de los placeres creados para mí. Poder tener presente la belleza que me rodea: la maravilla de las montañas, la tranquilidad de los lagos, la fragilidad del pétalo de una flor. Necesito recordar que todas estas cosas vienen de Ti.
(PAUSA, PIDE SU AYUDA)
Leo en tu palabra (Mateo 19:3-6).-Se le acercaron unos fariseos y lo pusieron a prueba con esta pregunta" ¿Está permitido a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?" Jesús respondió: "¿No han leído que el Creador al principio los hizo hombre y mujer y dijo: El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá con una mujer, y serán los dos una sola carne?. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre."
(PAUSA, RELEER, MEDITALO)
Sabes Señor que me duele la separación y se que hay muchas razones y juicios para justificar la separación. Pero acaso una hija/o puede separar la semilla del padre y de la madre en su cuerpo. Por eso la hija/o sufre cuando en su mente y en su corazón tratan de divorciar lo que en su vida está unido. ¿Acaso no está en el hijo el padre y la madre? Pues bien el Padre Nuestro también está en el hijo y la hija y sufre tanto el Padre como el hijo de la separación que hemos creado. Bien dices: “Lo que Dios a unido, no lo separe el hombre”. Padre nuestro, perdón por la desunión que hemos creado con nuestro egoísmo en tu familia, en nuestra familia, en nuestra conciencia, donde Tú eres el Padre Nuestro… donde te hemos abandonado como hijos, donde nos hemos desunido entre hermanos, donde hemos justificado la separación de nuestra mente y nuestro corazón de la unión en ti, Padre Nuestro.
Hoy no quiero olvidar que estoy en tu Presencia de Dios, te quiero imaginar con la imagen de Jesús mismo, de pie o sentado a mi lado, quiero decirte todo lo que está en mi mente, y en mi corazón, tal como se le habla al mejor amigo, al hermano que nos adoptó en el Padre Nuestro. Luego guardo silencio esperando la respuesta de tu Espíritu Santo que bien a nuestro encuentro, este amor infinito del Padre en el Hijo, unidos en un solo Dios, en una sola creación, en un solo amor sin separación alguna.
(PAUSA, DIALOGA EN ORACION)
Al fin quiero cantar y dar Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo; como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

La comunión con el resucitado

¿Cómo puede Dios transformar la maldición en bendición?

Mi Señor, manantial creador, estoy deseando tener conciencia de que tu estas aquí. Sé que estás pero mis ojos sólo miran cuerpos y mis oídos no saben escuchar el espíritu de quienes me rodean, empezando por tu Santo Espíritu. Me he centrado en mis propios sentimientos y razones y he dejado de alimentar mi conciencia del manantial que Tú nos das en cada espíritu. El espíritu donde está el soplo divino que infundiste en nuestra alma para continuar tu creación en la tierra. Sigue leyendo «La comunión con el resucitado»

Flores de Amor y Misericordia

Podemos transformemos este mundo cubriéndolo de flores amor.

Siembra y cultiva una o varias flores de amor al día.

Haz volver, SEÑOR, a nuestros cautivos, como las corrientes en el sur.
Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo.
El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, en verdad volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas. (Salmos 126:4-6)

Flor de amor

Hoy perdono culpabilizarme
Hoy cerraré 1 minuto los ojos saludándote desde mi espíritu a tu Espíritu Santo
Hoy iré a Visitar a algún enfermo o preso buscando mirar a Cristo
Miraré a alguien que esté enfadado: como una persona que pide ayuda, en lugar de una persona que me agrede.
Hoy les diré un piropo a los matrimonios que vea.

Padre, escucha mi confesión

Señor, cuando veo las filas para recibirte en la Sagrada comunión, te pido que seas misericordioso con aquellos que van al banquete vestidos indignamente por sus pecados. Te pido por aquellos sacerdotes que no comparten la preparación de este sagrado encuentro con tu Sacramento de la Reconciliación. Sigue leyendo «Padre, escucha mi confesión»

Nuestra oración

Por Rosa Maria Serrano

Orar es conversar con Dios personalmente, es comunión con ÉL, comunión para la cual fuimos creados. Orar es dar gracias, pedir, pero con nuestras propias palabras como cuando hablamos con un gran amigo y le platicamos.

Dios es magnífico, es grande, y absolutamente soberano, por lo que debemos orar de acuerdo con la voluntad de Dios, y su respuesta debemos de aceptarla.

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¿Por qué arrodillares frente a Cristo en la Eucaristía?

Tal vez las personas que permanecen de pie en el momento de la consagración estén mal informadas o pretendan guardar una actitud de respeto solamente ante este evento. Pero déjenme afirmarles que el evento más importante para la humanidad es precisamente la consagración de nuestro Señor en la Eucaristía. Sigue leyendo «¿Por qué arrodillares frente a Cristo en la Eucaristía?»

Tu sufrimiento ¿Condena o salva ?

Despierta alma mía y mira que el Señor está contigo, te bendice, te ama y te perdona. No ha venido a condenarte ha venido a salvarte de tus propias condenas, tus juicios y esclavitud. Alma mía siente la presencia del Señor que siempre ha estado contigo, con tu prójimo. El señor nunca ha abandonado su creación, salva a sus criaturas ¿acaso te has mirado superior al Señor?
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La tercera comunión, recibir a Cristo en el prójimo

La tercera comunión es la comunión de caridad.
Qué gran dicha inmerecida que te quedes en nosotros en el Santísimo Sacramento del Altar: Médico y medicina, puerta al cielo, pan de los ángeles, cirineo de nuestra Cruz, Amor de los Amores. Qué gran dicha recibirte resucitado, con tu divina majestad en cuerpo, sangre y divinidad, para convertirnos en custodias vivientes, en sagrarios vivos en nuestras vida.

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