Pidiendo perdón a mis hijos

Padre de Amor y de Bondad, también quiero abrir mi corazón para pedir perdón. Quiero dejar a un lado el orgullo y reconocer que no siempre he puesto lo mejor de mí en beneficio de mi familia, y por eso, hoy les quiero pedir perdón.

Dios de amor, hoy queremos pedir perdón a nuestros hijos

La Presencia de Dios

– POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ. PIDAMOS PERDÓN A DIOS:

– Tú conoces mi corazón. Señor, ten piedad.

– Tú sabes cómo es el fondo de mi alma. Cristo, ten piedad.

– Tú eres mi camino y mi descanso. Señor, ten piedad.

La Libertad

Dios de amor. Hoy quiero que resucite el amor en tu nombre: Jesús-Hombre-Salvador. (JHS).

Que te reconozca y que te permita que manifiestes en mi vida tu humildad y paz.

Que entregue bendiciones en tu nombre.

Que ante el dolor, mi corazón repita tu nombre

Que al enfrentar mi ignorancia, mi mente rebele tu nombre santo.

Para que, en tu nombre, el Padre reciba mi debilidad y seas mi fortaleza.

En tu nombre el cielo se abre y la muerte no existe:

Que reine la reconciliación de tu presencia

Que reines en nuestros corazones

Que seamos los brazos de tu amor.

Ayúdame a compartir y encarnar tu nombre Jesús Hombre y Salvador

Eres amor que resucita el amor en mi corazón, en mis padres, en mis hermanos, en mi esposa, en mis hijos, en mi familia, en mis amigos, en mi barrio, en mi ciudad, en mi país y en nuestro mundo.

Entrego a tu nombre, Jesús Hombre y Salvador, mi suplica especial. Recuérdame lo que soy en ti para ti, en tu Espíritu Santo. Soy Hijo para ti Padre, pues Tú, Trino Amor, eres para nosotros Padre Nuestro. Amén.

La Palabra (El evangelio del día)

Mateo 25

31 «Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria.

32 Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.

33 Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

34 Entonces dirá el Rey a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.

35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis;

36 estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme.”

37 Entonces los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos  hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?

38 ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?

39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?”

40 Y el Rey les dirá: “En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.”

41 Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.

42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;

43 era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis.”

44 Entonces dirán también éstos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”

45 Y él entonces les responderá: “En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo.”

46 E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.»

¿Qué me estás diciendo Señor?

La Conciencia

Las experiencias más profundas de PAZ  vienen de la RECONCILIACIÓN. Cuando somos capaces de  pedir perdón y de perdonar, Dios nos regala una profunda paz en el corazón.

Pidiendo perdón  a mis hijos

[1]Cada uno pida perdón en silencio, si esta junto a ti alguien de tu familia díselo suavemente al oído

Padre de Amor y de Bondad, también quiero abrir mi corazón para pedir perdón. Quiero dejar a un lado el orgullo y reconocer que no siempre he puesto lo mejor de mí en beneficio de mi familia, y por eso, hoy les quiero pedir perdón.

Dios de amor, hoy queremos pedir perdón a nuestros hijos:

Por la poca prudencia que hemos tenido al tratar nuestras diferencias delante de ustedes…

Por el tiempo que hemos dado con gusto a otras actividades y que les hemos negado para convivir y estar cerca.

Por las discusiones inútiles, en las que no encontramos soluciones o acuerdos sino imponer nuestro propio criterio.

Por la impaciencia, cuando siendo niños les hemos exigido respuestas de adultos.

Por el descuido al no acompañarlos oportunamente en su proceso de crecimiento dejando toda la responsabilidad de su educación a la escuela.

Por los momentos en que no hemos sabido controlarnos y hemos querido imponernos recurriendo a la violencia, con gritos o con golpes.

Medita en otros pensamientos, obras o lo que has dejado de hacer y pídeles perdón…

Conversación

Imagina a Jesús frente a ti o a un lado tuyo, háblale de tus fallas y errores con los más pequeños y pídele consejo para corregirte

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos Amen.

Conclusión

Siembra en tu vida una o varias flores de amor:

Hoy seré paciente con quien vive en desorden.

Hoy le desearé un día de paz a quien está deprimido.

Hoy entregaré mis penas al Niño Dios

Hoy Sonreiré a todos los niños que encuentre.



[1] Episcopado Mexicano

[contact-form 14 “Contacto reconcilaicion”]

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.