Guía para el Santo Rosario Gozoso

Mensaje de La Virgen Maria el 12 de Junio de 1986

Queridos hijos:

Ustedes, queridos hijos, desean recibir las gracias pero no oran. No puedo ayudarlos porque ustedes no se deciden a actuar. Queridos hijos, los invito a rezar el Rosario para que el Rosario sea un compromiso que cumplan con alegría.

Preparación:

Al orar, deja de repetir muchas palabras sin conciencia, el rosario es una magnífica forma de abrir los ojos a la Fe. Tan sólo considera a quién le hablamos: Le hablamos al Padre Nuestro que por la gracia del Espíritu Santo y su encarnación en nuestro Señor Jesucristo que nos ha adoptado como hermanos en su cuerpo místico. Le hablamos a María, la mujer que Dios saluda , diciéndole “Dios te salve María”, te saluda, te habla, y tu hablas con el Señor. Así reza  el rosario abriendo los ojos para que veas la luz de la Fe que mueve montañas, la que Dios te ha concedido como regalo para tu nacimiento.

Cuando se reza el Rosario entre dos o más personas, hay un guía y los demás responden. Se alterna el modo de rezar los Padrenuestros y las Ave María: en el primer misterio el guía empieza y todos dicen la segunda parte; el siguiente se hace al revés, todos comienzan la oración y el guía responde, y así sucesivamente.

El “Gloria”, las jaculatorias, las últimas oraciones y las letanías, siempre las inicia el guía.

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Por  la Señal de la Cruz: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición:

Pésame Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido, pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como Tú. Antes querría haber muerto que haberte ofendido; propongo firmemente no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén.

Guía: Abre, Señor mis labios.

Todos: Y mi boca proclamará tu alabanza. Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Todos: Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Intención con la que se reza el Rosario

* Ejemplos: “rezaremos este rosario para dar gracias por _____”, “rezaremos este rosario por ________ (una necesidad)”, rezaremos este rosario por el alma de _________ (un ser querido), etc…)

Misterios Gozosos.

Nos recuerdan el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios: la anunciación, el nacimiento y los principales episodios de la vida de Jesús Niño; desde luego hacen mención de los momentos en los que María es también protagonista

* Se anuncian los misterios que tocan reflexionar y se dice el correspondiente: ejemplo: “Primer misterio glorioso… La anunciación del Ángel a María y la Encarnación del Hijo de Dios en Ella...”

 Los misterios Gozosos son:

  1. ·La anunciación del Ángel a María y la Encarnación del Hijo de Dios en Ella (Lc 1, 26-38)
    26 Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba José, de los descendientes[k] de David; y el nombre de la virgen era María. 28 Y entrando el ángel, le dijo: “¡Salve, muy favorecida[l]! El Señor está (sea) contigo; bendita eres tú entre las mujeres[m].”29 Ella se turbó mucho por estas[n] palabras, y se preguntaba qué clase de saludo sería éste. 30 Y el ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios. 31 Concebirás en tu seno y darás a luz un Hijo, y Le pondrás por[o] nombre Jesús (el Señor salva). 32 Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios Le dará el trono de Su padre David; 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y Su reino no tendrá fin.”

    34 Entonces María dijo al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que soy virgen[p]?” 35 El ángel le respondió: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Niño que nacerá[q] será llamado Hijo de Dios. 36 Tu parienta Elisabet en su vejez también ha concebido un hijo; y éste es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril. 37 Porque ninguna cosa será imposible para[r] Dios.” 38 Entonces María dijo: “Aquí tienes a la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra.” Y el ángel se fue de su presencia.

  2. · La visita de la Virgen María a su prima Isabel (Lc 1, 39-56)
    39 En esos[s] días María se levantó y fue apresuradamente a la región montañosa, a una ciudad de Judá; 40 y entró en casa de Zacarías y saludó a Elisabet. 41 Cuando Elisabet oyó el saludo de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo, 42 y exclamó a gran voz: “¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! 43 ¿Por qué me ha acontecido esto a mí[t], que la madre de mi Señor venga a mí? 44 Porque apenas la voz de tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de gozo en mi vientre. 45 Y bienaventurada la que creyó que tendrá[u] cumplimiento lo que le fue dicho de parte del Señor.”46 Entonces María dijo:

    “Mi alma engrandece al Señor,
    47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
    48 Porque ha mirado la humilde condición de esta su sierva;
    Pues desde ahora en adelante todas las generaciones me tendrán por bienaventurada.
    49 Porque grandes cosas me ha hecho el Poderoso;
    Y santo es Su nombre.
    50 Y de generacion en generacion[v] es Su misericordia
    para los que Le temen.
    51 Ha hecho proezas[w] con Su brazo;
    Ha esparcido a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.
    52 Ha quitado a los poderosos de sus tronos;
    Y ha exaltado a los humildes;
    53 a los hambrientos ha colmado de bienes
    Y ha despedido a los ricos con las manos vacías.
    54 Ha ayudado a Israel, Su siervo,
    Para recuerdo de Su[x] misericordia
    55 Tal como dijo a nuestros padres,
    A Abraham y a su descendencia (simiente) para siempre.”

    56 María se quedó con Elisabet[y] como tres meses y después regresó a su casa.

  3. · El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén (Lc 2, 1-20)
    2 Aconteció en aquellos días que salió un edicto de César Augusto, para que se hiciera un censo de todo el mundo habitado (el Imperio Romano). 2 Este fue el primer censo que se levantó[a] cuando Cirenio era gobernador de Siria. 3 Todos se dirigían a inscribirse en el censo, cada uno a su ciudad. 4 También José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén (Casa del Pan), por ser él de la casa y de la familia de David, 5 para inscribirse junto con María, comprometida para casarse con él, la cual estaba encinta.6 Sucedió que mientras estaban ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7 Y dio a luz a su Hijo primogénito; Lo envolvió en pañales y Lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

    Los Pastores y los Angeles
    8 En la misma región había pastores que estaban en el campo[b], cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche. 9 Y un ángel del Señor se les presentó, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron gran temor. 10 Pero el ángel les dijo: “No teman, porque les traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; 11 porque les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo (el Mesías) el Señor. 12 Esto les servirá de señal: hallarán a un Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.”

    13 De repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, alabando a Dios y diciendo:

    14 “Gloria a Dios en las alturas,
    Y en la tierra paz entre los hombres (de buena voluntad) en quienes El se complace[c].”

    15 Cuando los ángeles se fueron[d] al cielo, los pastores se decían unos a otros: “Vayamos, pues, hasta Belén (Casa del Pan) y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha dado a saber.”

    16 Fueron a toda prisa, y hallaron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre. 17 Cuando Lo vieron, dieron a saber lo[e] que se les había dicho acerca de este Niño. 18 Y todos los que lo oyeron se maravillaron de las cosas que les fueron dichas por los pastores. 19 Pero María atesoraba todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su corazón. 20 Y los pastores se volvieron, glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como se les había dicho.

  4. · La presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén (Lc 2, 22-40)
    22 Al cumplirse los días para la purificación de ellos, según la ley de Moisés, Lo trajeron a Jerusalén (Ciudad de Paz) para presentar al Niño al Señor, 23 (como está escrito en la Ley del Señor: “Todo varon que abra la matriz (el primogenito) sera llamado santo para el Señor),” 24 y para ofrecer un sacrificio conforme a lo que fue dicho en la Ley del Señor: “un par de tortolas o dos pichones.”25 Había en Jerusalén un hombre que se llamaba Simeón. Este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo estaba sobre él. 26 Y por el Espíritu Santo se le había revelado que no vería la muerte sin antes ver al Cristo (al Mesías) del Señor. 27 Movido por[f] el Espíritu fue al templo. Y cuando los padres del niño Jesús Lo trajeron para cumplir por El[g] el rito de la Ley, 28 Simeón tomó al Niño en sus brazos, y bendijo a Dios diciendo:

    29 “Ahora, Señor, permite que Tu siervo se vaya
    En paz, conforme a Tu palabra;
    30 Porque mis ojos han visto Tu salvación
    31 La cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
    32 Luz de[h] revelacion a los gentiles,
    Y gloria de Tu pueblo Israel.”

    33 Y los padres del Niño[i] estaban asombrados de las cosas que de El se decían. 34 Simeón los bendijo, y dijo a Su madre María: “Este Niño ha sido puesto para caída y levantamiento[j] de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción, 35 y una espada traspasará aun tu propia alma, a fin de que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.”

    36 Y había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Ella era de edad muy avanzada[k], y había vivido con su marido siete años después de su matrimonio[l], 37 y después de viuda, hasta los ochenta y cuatro años. Nunca se alejaba del templo, sirviendo noche y día con ayunos y oraciones. 38 Llegando ella en ese preciso momento[m], daba gracias a Dios y hablaba del Niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

    39 Habiendo ellos cumplido con todo conforme a la Ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. 40 Y el Niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre El.

  5. La Virgen María y San José encuentran al Niño Jesús en el templo, después de haberlo perdido (Lc 2, 41-52)
    41 Los padres de Jesús acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua. 42 Y cuando El cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta. 43 Al regresar ellos, después de haber pasado todos los días de la fiesta, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran Sus padres, 44 y suponiendo que iba en la caravana, anduvieron camino de un día, y comenzaron a buscar a Jesús entre los familiares y conocidos.45 Cuando no Lo encontraron, volvieron y Lo buscaron en Jerusalén. 46 Después de tres días Lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 47 Todos los que Le oían estaban asombrados de Su entendimiento y de Sus respuestas. 48 Cuando Sus padres Lo vieron, se quedaron maravillados; y Su madre Le dijo: “Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, Tu padre y yo Te hemos estado buscando[n] llenos de angustia.”

    49 Entonces El les dijo: “¿Por qué Me buscaban? ¿Acaso no sabían que Me era necesario estar en la casa (en las cosas) de Mi Padre?” 50 Pero ellos no entendieron las palabras que El les había dicho. 51 Descendió con sus padres y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. Y Su madre atesoraba todas estas cosas (las palabras) en su corazón. 52 Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura (edad) y en gracia para con Dios y los hombres.

* Se reza un Padre Nuestro y diez Ave María, concluyendo con el “Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo….. la jaculatoria general y la jaculatoria especial para el caso de del rosario de difuntos”

Jaculatoria general

“María, Madre de gracia y misericordia….. R. En la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora”.

Jaculatoria especial del rosario por los difuntos:

Guía: Dales, Señor, el descanso eterno.
Todos: Luzca para ellos la eterna luz.
Guía: Descansen en paz.
Todos: Así sea.

Al concluir los cinco misterios

* Se rezan tres Ave María especiales, pidiéndole a la Virgen, Hija, Madre y Esposa, nos ayude a perseverar en las virtudes de la fe, esperanza y caridad, como sigue:

Guía: Dios te salve María Santísima, Hija de Dios Padre, virgen purísima, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendíto es el fruto de tu vientre Jesús….

Todos: Santa María, Madre de Dios…

Guía: Dios te salve María Santísima, Madre de Dios Hijos, virgen purísima, en tus manos Encomendamos nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendíto es el fruto de tu vientre Jesús….

Todos: Santa María, Madre de Dios…

Guía: Dios te salve María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, virgen purísima, en tus Manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres y bendíto es el fruto de tu vientre Jesús….

Guía: Dios te salve María Santísima templo y sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa del pecado Original. Amén. Dios te Salve…

Todos: Reina y Madre, de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve a ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, ¡Ea! Pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, ¡Oh Clemente! ¡Oh Piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestros Señor Jesucristo. Amen.

Letanías

* Que significan súplica o ruego, ruegos públicos. Se inician con un acto de reconocimiento a Dios, por quien vivimos, nos movemos y existimos (Hch 17, 28). Confesando nuestra dependencia absoluta a Dios. Las siguientes proclaman la presencia de Dios (Jn 4,16). Y, finalmente las letanías a la Virgen, con las que se exaltan todas sus virtudes, sus atribuciones y los nombres que se le dan en distintos lugares. Se termina haciendo una oración a Dios Padre, por su Hijo Jesucristo.

Guía: Señor, ten piedad de nosotros
Todos: Señor, ten piedad de nosotros
Guía: Cristo, ten piedad de nosotros
Todos: Cristo, ten piedad de nosotros
Guía: Señor , ten piedad de nosotros
Todos: Señor , ten piedad de nosotros
Guía: Cristo, óyenos
Todos: Cristo, óyenos
Guía: Cristo, escúchanos
Todos: Cristo, escúchanos
Guía: Padre celestial, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros
Guía: Hijo, Redentor del mundo, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros
Guía: Espiritu Santo, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros
Guía: Santísima Trinidad, que eres un solo Dios
Todos: Ten piedad de nosotros

* A cada una de las siguientes letanías responderemos:
Ruega por nosotros 

Guía:
Santa María...
Santa Madre de Dios
Santa Virgen de las Vírgenes
Madre de Jesucristo
Madre de la divina gracia
Madre purísima
Madre castísima
Madre intancta
Madre sin mancha
Madre amable
Madre del buen consejo
Madre del Creador
Madre del Salvador
Madre de la Iglesia
Virgen prudentísima
Virgen venerable
Virgen digna de alabanza
Virgen poderosa
Virgen misericordiosa
Virgen fiel
Espejo de justicia
Trono de Sabiduría
Causa de nuestra alegría
Vaso espiritual
Vaso honorable
Vaso insigne de devoción
Rosa Mística
Torre de David
Torre de Marfil
Casa de Oro
Arca de la alianza
Puerta del cielo
Estrella de la mañana
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consuelo de los afligidos
Auxilio de los cristianos
Reina de los Ángeles
Reina de los Patriarcas
Reina de los Profetas
Reina de los Mártires
Reina de los Confesores
Reina de las Vírgenes
Reina de todos los santos
Reina concebida sin pecado original
Reina llevada al cielo
Reina del Santísimo Rosario
Reina de la paz.
Todos:
Ruega por nosotros

Guía: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Óyenos Señor.
Guía: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Perdónanos Señor.
Guía: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Ten piedad y misericordia de nosotros.
Guía: Bajo tu amparo nos acogemos,...
Todos: Santa Madre de Dios. No desprecies las súplicas que te dirigimos ante nuestras necesidades: antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡Virgen gloriosa y bendita!. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Guía: Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna: concédenos a quienes recordamos estos misterios del Santo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.
Todos: Amén.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

3 comentarios de “Santo Rosario del lunes y sábado”

  1. Por mi salud física y mental. Por la unidad familiar, la paz en familia, en el trabajo y en la calle, en los diferentes medios de transporte. Por mi trabajo como asistente de Fiscalías para que el señor bendiga la labor de mis manos. Por la restauración de mi esposo, mis hijas, nietos y la mía.

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