Domingo II de Pascua

Hoy me visitaré a un enfermo y pondré atención en sus palabras, pues Dios está con él

Las manos de Cristo fueron el papel, su sangre la tinta y sus clavos la pluma. Cristo nos escribió en las palmas de sus manos…

El rostro de Cristo son los buenos prelados de la iglesia y todos los santos, por medio de los cuales, como por medio del rostro, conocemos a Cristo.

La predicación de Cristo posee la virtud del agua, porque lava.

San Antonio de Padua

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