¿Como tener una historia de éxito?

Alma mía, de que te sirven las monedas si el bienestar no se compra, escuchas historias de éxito que hablan de acumulación de monedas. Si reconocieras que eres un espíritu de Amor sembrado en esta tierra para dar frutos y semillas de amor, descubrirías que el éxito está en ser expresión del Amor, pues es lo que en verdad eres y puedes compartir.

Cuando llegue el momento de tu herencia, tomarán lo que dejaste, pero realmente atesorarán el amor o caridad que compartieron contigo. Las obras de caridad son impulso profundo para alcanzar la altura del amor. Así pues cuando encarnas el amor, en realidad estás encarnando el Amor que te encarnó, estás colmando tu existencia del Espíritu Santo que es el espíritu de tu espíritu. Tu Espíritu en verdad, en camino y vida es el Amor.

Alma mía cuando veas carencia en tu prójimo es el llamado para que entregues el Amor. Cuando veas el duelo de tu prójimo es la voz del Señor que te pide que encarnes su Amor. Cuando descubras la ofensa, es el momento de entregar el perdón del Señor y de ayudar a levantar a quien ofende.

Comparte, abraza, entrega, habla, escucha, mira, siente, conforta, recibe,perdona, reconcilia, dale vida al Amor. Cosecha en la tierra los frutos del Amor. Que tu herencia esté colmada de Amor vivo. Así tu existencia tendrá sentido y tu vida eterna.

Mira al Señor en tu espíritu Alma mía, observa los pasos de Jesucristo, el te guía a la voluntad del Padre Nuestro. Te da de comer, de beber, te viste;, está en tu enfermedad, en tu prisión. Es tu anfitrión, eres su pequeño amado.

Historia de éxitoPor la gracia del Señor el Señor se mira en nosotros para que nosotros nos miremos en él, para que seamos uno. Alma mía, acaso te rechazarías a ti mismo, desecharías tu mano porque está sucia, separarías a tu pie porque está en la tierra. Vas a ver al médico para que te sane del padecimiento. Proteges a tu cuerpo de las inclemencias, lo alimentas y le das de beber, le das descanso y techo. De cuando en cuando te miras en el espejo y reflexionas que falta y que sobra. Todo esto es gracia que hay en ti, pero al extenderla en el prójimo verás que está gracia viene de lo alto y viene la profundidad de tu espíritu. Al extenderla verás como eres heredero del Señor y serás su hermano, su hijo, si aceptas entregar la herencia que te entrega para la vida eterna. Entonces conocerás la historia de éxito en Verdad, en el Camino y la Vida

Contempla

Alma mía escucha la voz del Señor en el silencio de tu conciencia, mírate en el Señor en el relato de Mateo (25,31-46), mira al heredero del Señor en ti, Descubre, alma mía, el Espíritu Santo que está en tu espíritu y te entrega la herencia en palabras, semillas de amor que debes sembrar, cultivar y cosechar para entregar al Espíritu Santo del Padre Nuestro, en nombre de Jesucristo, que son un sólo Dios y reconocerás amando.

Evangelio de San Mateo

Jesús dijo a sus discípulos:

“Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso.

Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver’.

Los justos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?

¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?

¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?’.

Y el Rey les responderá: ‘Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo’.

Luego dirá a los de su izquierda: ‘Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;

estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron’.

Estos, a su vez, le preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?’.

Y él les responderá: ‘Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo’.

Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna”.

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