Cómo pedir perdón a mi familia

Las experiencias más profundas de PAZ  vienen de la RECONCILIACIÓN. Cuando somos capaces de  pedir perdón y de perdonar, Dios nos regala una profunda paz en el corazón.

Retírate y haz este ejercicio espiritual en tu hogar.

Tómate de la mano del Señor, dile al Señor: “Dios de amor: “Hoy quiero que resucite el amor hacia mi familia.” y ve al encuentro de tu familia

Mírate y mira como el Señor te perdona, no te juzgue, perdónate: “Hoy me perdono no haber sabido amar”

Preparación

Inicia el camino hasta llegar frente a tu familia con las palabras que el Señor espera de ti.

– POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ. PIDE PERDÓN A DIOS:

– Tú conoces mi corazón. Señor, ten piedad.

– Tú sabes cómo es el fondo de mi alma. Cristo, ten piedad.

– Tú eres mi camino y mi descanso. Señor, ten piedad.

Petición

Dios de amor, Hoy quiero que resucite el amor hacia mis padres y hermanos.

Amor para valorar su trabajo y su esfuerzo…

Amor para aceptarlos como son…

Amor para reconocerles todo el bien que han hecho buscando mi bienestar, paz y libertad…

Amor para curarles las heridas y evitar lastimarlos…

Amor para no culparlos de mis debilidades y defectos…

Amor para entregarles todo el bien en palabras y obras…

Quiero que resucite el amor para compartirlo….

Para amarlos con caridad, con fe y con esperanza

Para tomarlos en cuenta y entregarles en tu nombre, mi fortaleza y bendiciones…

Para amarlos como la hija (o) y el hermano (a) que se merecen…

Quiero que resucite el amor para corresponder a su amor…

Hoy tengo que reconocer en mi corazón, con humildad, que necesito que el amor resucite y pedirles perdón, y decirles que los quiero mucho…

Meditación

Medita las palabras de Pedro a los Romanos 14

1Acepten al que es débil en la fe, pero no para juzgar sus opiniones. 2Uno tiene fe en que puede comer de todo, pero el que es débil sólo come legumbres. 3El que come no desprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado. 4¿Quién eres tú para juzgar al criado (siervo) de otro? Para su propio amo (señor) está en pie o cae. En pie se mantendrá, porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie.

5Uno juzga que un día es superior a otro, otro juzga iguales todos los días. Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir (su propia mente). 6El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda. El que come, para el Señor come, pues da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios. 7Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo. 8Pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos. Por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. 9Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.

10Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también, tú, ¿por qué desprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios.

11Porque está escrito: “VIVO YO, DICE EL SEÑOR, QUE ANTE MI SE DOBLARA TODA RODILLA, Y TODA LENGUA ALABARA A DIOS.”

12De modo que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo.

13Por tanto, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidan esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano. 14Yo sé, y estoy convencido en el Señor Jesús, de que nada es inmundo en sí mismo; pero para el que estima que algo es inmundo, para él lo es. 15Porque si por causa de la comida tu hermano se entristece, ya no andas conforme al amor. No destruyas con tu comida a aquél por quien Cristo murió. 16Por tanto, no permitan que se hable mal de lo que para ustedes es bueno. 17Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo. 18Porque el que de esta manera sirve a Cristo, es aceptable a Dios y aprobado por los hombres. 19Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua. 20No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. En realidad, todas las cosas son limpias, pero son malas para el hombre que escandaliza (que ofende) a otro al comer. 21Es mejor no comer carne, ni beber vino, ni hacer nada en que tu hermano tropiece (se ofenda). 22La fe que tú tienes, tenla conforme a tu propia convicción delante de Dios. Dichoso el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. 23Pero el que duda, si come se condena, porque no lo hace por fe. Todo lo que no procede de fe, es pecado.

¿Qué me estás diciendo Señor?

Imagina a Jesús frente a ti o a tu lado y háblale de tus errores con tu familia y escucha su guía…

Pidiendo perdón a mi familia

Escribe en una hoja lo que dirás a tu familia…:[1]

  • Papá, mamá, hermanos y hermanas, hoy les pido perdón de todo corazón….
  • Por aquellos momentos en que no he sabido valorar su trabajo y su esfuerzo….
  • Por las veces en que los he criticado injustamente…
  • Por todas aquellas ocasiones en que no he sabido reconocer todo lo que han hecho por mi bien…
  • Les pido perdón por mis palabras que los han ofendido y lastimado…
  • Les pido perdón por mis actitudes que los han hecho sentir culpables…
  • Les pido perdón por mis omisiones, por todo el bien que pude haberles hecho y no lo hice…
  • Les pido perdón por no amarlos más….
  • Les pido perdón por todas aquellas ocasiones en que he buscado de manera egoísta mis propios intereses sin tenerlos en cuenta a ustedes…
  • Perdónenme por no ser la hija (o) y el hermano (a) que ustedes se merecen…
  • Perdónenme por todas aquellas veces que no he querido y no he sabido corresponder a su amor…
  • Hoy tengo que reconocer con humildad que necesito pedirles perdón, y decirles en mi corazón que los quiero mucho….
  • Medita en otros pensamientos, obras o lo que has dejado de hacer y pídeles perdón…

Cuando hayas terminado de encontrar las palabras alaba al Señor:

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos Amen.”

Levántate y Camina

Cultiva en tu vida la misericordia, sembrando una o varias flores de amor:

  • Hoy miraré el amor de Dios que da vida a mi prójimo, que me cuesta perdonar
  • Hoy bendeciré los alimentos, pidiendo por quien no los tiene.
  • Hoy le hablaré a un desdichado sobre Dios.
  • Hoy entregaré mi limosna reconociendo a Dios en mi prójimo y en mi mismo.

[1] Episcopado Mexicano

[product_grid  id=”15207″ ]

Deja un comentario