Sígueme

Aquí y ahora es donde Dios te espera pacientemente como el más íntimo y fiel de los amigos, como Padre nuestro, como Espíritu Santo consolador. Si lo buscas en tus recuerdos verás que ha sido Él quien siempre ha intentado estar contigo y te ha buscado con toda su creación, abrazándote con el viento y la sinfonía de la mañana, sosteniendo tu vida en cada paso que haces en esta tierra. Alma mía, el Señor siempre ha estado presente, buscando que Tú lo hagas presente.

Abre tu conciencia y permite que tu espíritu habite este día para que se alimente de la presencia eterna del Señor. Miras todas esas historias que tienes y te confunden por el dolor que revives, pues entonces deja que el Señor te lave, sane y ordene tu vida con su amor. Abre este día de amor donde el fuego de su presencia reconcilia tus pensamientos y emociones. Alma mía mírate en conciencia en el día del Señor

El día del Señor es el tiempo que le entregas a tu conciencia para que habite su presencia. Recíbelo diciéndole “Señor Tú me haces digno” y siéntate a contemplarte en su regazo, de su mano o mirando su rostro que te rebela que te ama hasta darse plenamente para salvarte.Alma mía mira con gratitud al quien te entrega toda su gracia.

junio-30-2019

A Jehú, hijo de Nimsí, lo ungirás rey de Israel, y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel Mejolá, lo ungirás profeta en lugar de ti.»
Al que escape de la espada de Jazael, lo hará morir Jehú; al que escape de la espada de Jehú, lo hará morir Eliseo
Pero yo preservaré en Israel un resto de siete mil hombres: todas las rodillas que no se doblaron ante Baal y todas las bocas que no lo besaron».
Elías partió de allí y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él había doce yuntas de bueyes, y él iba con la última. Elías pasó cerca de él y le echó encima su manto.
Eliseo dejó sus bueyes, corrió detrás de Elías y dijo: «Déjame besar a mi padre y a mi madre; luego te seguiré». Elías le respondió: «Sí, puedes ir. ¿Qué hice yo para impedírtelo?»
Eliseo dio media vuelta, tomó la yunta de bueyes y los inmoló. Luego, con los arneses de los bueyes, asó la carne y se la dio a su gente para que comieran. Después partió, fue detrás de Elías y se puso a su servicio.

Primer Libro de los Reyes 19,16-21.


Protégeme, Dios mío,
porque me refugio en ti.

Yo digo al Señor:
“Señor, tú eres mi bien,
no hay nada superior a ti”.

El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz,
¡tú decides mi suerte!
Bendeciré al Señor que me aconseja,
¡hasta de noche me instruye mi conciencia!

Tengo siempre presente al Señor:
él está a mi lado, nunca vacilaré.
Por eso mi corazón se alegra,
se regocijan mis entrañas
y todo mi ser descansa seguro:
porque no me entregarás a la Muerte
ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro.

Me harás conocer el camino de la vida,
saciándome de gozo en tu presencia,
de felicidad eterna a tu derecha.

Salmo 16(15),1-2.5.7-8.9-10.11.

Hermanos:

Esta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud.

Ustedes, hermanos, han sido llamados para vivir en libertad, pero procuren que esta libertad no sea un pretexto para satisfacer los deseos carnales» háganse más bien servidores los unos de los otros, por medio del amor.

Porque toda la Ley está resumida plenamente en este precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Pero si ustedes se están mordiendo y devorando mutuamente, tengan cuidado porque terminarán destruyéndose los unos a los otros.

Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios, y así no serán arrastrados por los deseos de la carne.

Porque la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Ambos luchan entre sí, y por eso, ustedes no pueden hacer todo el bien que quieren.

Pero si están animados por el Espíritu, ya no están sometidos a la Ley.

Carta de San Pablo a los Gálatas 5,1.13-18.

Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.

Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: «Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?». Pero él se dio vuelta y los reprendió. Y se fueron a otro pueblo.

Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: «¡Te seguiré adonde vayas!».

Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza».

Y dijo a otro: «Sígueme». El respondió: «Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre».

Pero Jesús le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios».

Otro le dijo: «Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos».

Jesús le respondió: «El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios».

Evangelio según San Lucas 9,51-62.

¿Para qué te separas?

Cuando se separan los padres de una familia es un error considerarlo como un problema de pareja y desconocer que los hijos también tienen un rompimiento en su vida. Sin embargo, es tan fuerte la presencia del ego que se ignora el duelo que los hijos viven. Sigue leyendo «¿Para qué te separas?»

Si ya llenaste, cambia de forma de vida

Si ya llenaste y la incomodidad no la soportas. Cambia de forma de ver la vida, deja los juicios y condenas, rencores, resentimientos y los temores. Trata a otros lo que quieres que te traten a ti, la misericordia es mejor que el sacrificio. En el fondo estás buscando el Amor.

Si pierdes el Amor, pierdes el valioso sustento y rumbo en la vida. Vale la pena buscarlo, comenzando porque “Dios es Amor”. Estás so n algunas actividades traducidas del evangelio que proponemos en la terapia del Amor para encender la lámpara (meditar y dialogar), barrer la casa (perdonar) y buscar con cuidado hasta encontrar el Amor (contemplar).

Tu decides si sigues guisando a vida con los mismos ingredientes, ponle Amor, te va a gustar.

Víctima del Resentimiento

Padre, camino de regreso a tu casa resentido, molesto, enojado, con un grupo de personas, con parientes, vecinos, que se yo… Muchas veces ni siquiera tienen un rostro definido. Simplemente son personas de algún lugar o son un grupo que me significan: daño, temor, resentimiento o rencor. Y camino bordeándolo por mis propios juicios y prejuicios sobre ellos. Son mis resentimientos familiares, vecinales, sociales. Resentimientos que reúno en mi conciencia y ni siquiera es un prójimo, o eres tú mi señor. Es una idea que me he formado y de alguna forma tengo que perdonarme. Sigue leyendo «Víctima del Resentimiento»

¿Eres víctima de ser víctima?

Alma mía, conoces la terrible forma de cobrar de los bancos. Hay momentos en que la circunstancias no  permiten corresponder al servicio que nos dieron. Que maravilloso sería escuchar de tus acreedores: “No me debes nada” Pues bien, muchas veces has dado a las otras personas un bien o un servicio pensando en que al menos lo agradecerían, que corresponderían de alguna manera tu aportación.

Sigue leyendo «¿Eres víctima de ser víctima?»

¿Dónde estás?

Señor me entristece que no aprecien lo que hago por los demás. Por el contrario siento que abusan, me repito que tengo derecho y no hay juez que me apoye o justifique. Todos parecen buscar a ese juez justo que les de el derecho a amar, gozar, vivir la paz, tener paciencia, dominio de uno mismo o la amabilidad. Espero a ese juez justo, espero que Tú seas el juez justo que me haga justicia ante los abusos. Sigue leyendo «¿Dónde estás?»

¿Cómo Corregir y desatar?

Señor, de pronto es difícil corregir al desatar al prójimo de sus errores, siento que lo estoy juzgando y tu nos pides que, antes de mirar la paja del ojo ajeno, veamos la viga en el nuestro. Me hablas de corregir al desanudar, en tu nombre,  a nuestro prójimo cuando peca. Quiero entender que pecar es dejar de Amarte y muestra de mi amor es hacer la voluntad del Padre Nuestro. Sigue leyendo «¿Cómo Corregir y desatar?»