Ama lo que haces

Alma mía, amar es un acto de humildad, pues muestras que eres realmente imagen y semejanza de Dios. Descubres el Amor que Dios te da, le das presencia al Amor que Dios que crea, bendice y transforma. Al amar bendices lo que te rodea, construyes y te sostiene. Al amar descubres los dones que Dios ha puesto en ti para extender su creación y bendecirla. Cuando amas, te niego a ti misma (niegas tu egoísmo), cargas tu cruz (aceptas la realidad que vives) y sigues el camino de amor de Cristo. Sigue leyendo «Ama lo que haces»

Ejercicio espiritual medita sobre la separación

Meditación: la separación

Te has topado con lo duro de mi cabeza y de mi corazón.

Encontraste mi egoísmo que se resiste a ser señalada/o siquiera. Mi soberbia estima que todo lo puedo y mi humildad me recuerda que sólo en ti lo puedo. Por eso quiero hacer esta pausa y sentir tu Presencia, que me da la Vida, en mi cuerpo, en mi mente, en mi corazón, en este momento... ahora...

(PAUSA, SIENTE SU PRESENCIA)
Todo lo sabes Señor y miras como me quiero cubrir con una máscara de dureza y de autosuficiencia. Sabes que me he apartado de ti, de tu voluntad. Por eso Señor te pido la gracia de creer en lo que podría llegar a ser y hacer, si solo le permitiera que Tú, mi Señor, continuaras tu obra en mí­.
(PAUSA, PIDE LA GRACIA)
Quiero dejar que Tú seas mi Dios, Padre Nuestro, quien me creó y me ama, hasta encarnarte y acompañarnos en Jesucristo y mantenerte tocando a mi puerta para expresar tu Espíritu Santo de Amor. Quiero aceptar la gracia para que Tú, mi Señor, continúes creándome, guiándome y dándome forma.
He dejado de ser bebé y parece que olvidé caminar paso a paso y confiarme en ti un día a la vez, mirándome en Tu presencia. A pesar de que me preparé cuando niña/o a recibirte en la Sagrada Eucaristía y en los Sacramentos y de joven a vivir en tu Espíritu Santo, te he apartado de mi conciencia y te miro ausente de mí. Señor Dios, ayúdame a recordar que Tú me diste la vida. Gracias por el regalo de vivir. Enséñame a caminar más lentamente por la vida, a estar quieta/o y disfrutar de los placeres creados para mí. Poder tener presente la belleza que me rodea: la maravilla de las montañas, la tranquilidad de los lagos, la fragilidad del pétalo de una flor. Necesito recordar que todas estas cosas vienen de Ti.
(PAUSA, PIDE SU AYUDA)
Leo en tu palabra (Mateo 19:3-6).-Se le acercaron unos fariseos y lo pusieron a prueba con esta pregunta" ¿Está permitido a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?" Jesús respondió: "¿No han leído que el Creador al principio los hizo hombre y mujer y dijo: El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá con una mujer, y serán los dos una sola carne?. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre."
(PAUSA, RELEER, MEDITALO)
Sabes Señor que me duele la separación y se que hay muchas razones y juicios para justificar la separación. Pero acaso una hija/o puede separar la semilla del padre y de la madre en su cuerpo. Por eso la hija/o sufre cuando en su mente y en su corazón tratan de divorciar lo que en su vida está unido. ¿Acaso no está en el hijo el padre y la madre? Pues bien el Padre Nuestro también está en el hijo y la hija y sufre tanto el Padre como el hijo de la separación que hemos creado. Bien dices: “Lo que Dios a unido, no lo separe el hombre”. Padre nuestro, perdón por la desunión que hemos creado con nuestro egoísmo en tu familia, en nuestra familia, en nuestra conciencia, donde Tú eres el Padre Nuestro… donde te hemos abandonado como hijos, donde nos hemos desunido entre hermanos, donde hemos justificado la separación de nuestra mente y nuestro corazón de la unión en ti, Padre Nuestro.
Hoy no quiero olvidar que estoy en tu Presencia de Dios, te quiero imaginar con la imagen de Jesús mismo, de pie o sentado a mi lado, quiero decirte todo lo que está en mi mente, y en mi corazón, tal como se le habla al mejor amigo, al hermano que nos adoptó en el Padre Nuestro. Luego guardo silencio esperando la respuesta de tu Espíritu Santo que bien a nuestro encuentro, este amor infinito del Padre en el Hijo, unidos en un solo Dios, en una sola creación, en un solo amor sin separación alguna.
(PAUSA, DIALOGA EN ORACION)
Al fin quiero cantar y dar Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo; como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

¡Que resucite el amor y el perdón por los sacerdotes!

Amar, perdonar y orar por los sacerdotes es descubrir que somos uno en ellos y ellos son uno de nosotros. Hablemosle al Señor, en oración, escuchemos el eco de este dialogo en nuestro espiritu.  Luego lee la oración que hace el Papa Francisco hacia los sacerdotes.

Que resucite el amor por los sacerdotes

Dios de Amor, quiero que resucite el amor a mis sacerdotes

Todos ellos, son gente que HOY entrega su vida por los demás.

Quiero amarlos CON CARIÑO, RESPETO Y ADMIRACION.

Ellos tiene que saber que no están solos. Sigue leyendo «¡Que resucite el amor y el perdón por los sacerdotes!»

La comunión con el resucitado

¿Cómo puede Dios transformar la maldición en bendición?

Mi Señor, manantial creador, estoy deseando tener conciencia de que tu estas aquí. Sé que estás pero mis ojos sólo miran cuerpos y mis oídos no saben escuchar el espíritu de quienes me rodean, empezando por tu Santo Espíritu. Me he centrado en mis propios sentimientos y razones y he dejado de alimentar mi conciencia del manantial que Tú nos das en cada espíritu. El espíritu donde está el soplo divino que infundiste en nuestra alma para continuar tu creación en la tierra. Sigue leyendo «La comunión con el resucitado»

Flores de Amor y Misericordia

Podemos transformemos este mundo cubriéndolo de flores amor.

Siembra y cultiva una o varias flores de amor al día.

Haz volver, SEÑOR, a nuestros cautivos, como las corrientes en el sur.
Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo.
El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, en verdad volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas. (Salmos 126:4-6)

Flor de amor

Hoy visitaré a un enfermo o un solitario
Hoy Me saludaré al espejo deseándome buenos días
Hoy bendeciré de palabra a mi familia recordándoles que son una buena noticia de Dios.
Llevaré flores al templo para adornar y hacer más propicio el lugar donde vamos a orar.
Hoy le pediré a mi conciencia que cuente cuantos milagros descubro en el día

Víctima del Resentimiento

Padre, camino de regreso a tu casa resentido, molesto, enojado, con un grupo de personas, con parientes, vecinos, que se yo… Muchas veces ni siquiera tienen un rostro definido. Simplemente son personas de algún lugar o son un grupo que me significan: daño, temor, resentimiento o rencor. Y camino bordeándolo por mis propios juicios y prejuicios sobre ellos. Son mis resentimientos familiares, vecinales, sociales. Resentimientos que reúno en mi conciencia y ni siquiera es un prójimo, o eres tú mi señor. Es una idea que me he formado y de alguna forma tengo que perdonarme. Sigue leyendo «Víctima del Resentimiento»

¿Eres víctima de ser víctima?

Alma mía, conoces la terrible forma de cobrar de los bancos. Hay momentos en que la circunstancias no  permiten corresponder al servicio que nos dieron. Que maravilloso sería escuchar de tus acreedores: “No me debes nada” Pues bien, muchas veces has dado a las otras personas un bien o un servicio pensando en que al menos lo agradecerían, que corresponderían de alguna manera tu aportación.

Sigue leyendo «¿Eres víctima de ser víctima?»

Oraciones para el perdón en la familia

Lee de manera pausada esta guía. Da tiempo para que puedas perdonar y pedir perdón en silencio. Si es posible, forma un círculo con tu familia. En medio pon una vela encendida y una imagen de la Sagrada Familia de Nazareth. Si ayuda, pon un fondo musical  suave. Sigue leyendo «Oraciones para el perdón en la familia»