Ama también a tus enemigos

Queridos hermanos y hermanas: El mensaje del Evangelio de este domingo lleva consigo un contenido rico en enseñanzas de vida para los cristianos. La enseñanza es profunda y novedosa: Jesús invita a sus discípulos a amar a los enemigos.

Tal enseñanza era desconocida por el mundo judío y extraña para el mundo griego. Era una novedad que expresaba el amor con el que Dios ama a los hombres.

El Evangelio nos invita a aspirar a la perfección y nos presenta la radicalización más clara y total del ser del hombre. Se nos invita simple y complejamente a amar a nuestros enemigos, a hacer el bien a los que nos odian, a no odiar al hermano ni en lo secreto del corazón, a no vengarnos y guardar rencor y a rogar por los que nos persiguen y calumnian para ser verdaderos hijos de nuestro Padre celestial.

La ley del Talión: Ojo por ojo, diente por diente, es una ley que nació para limitar la venganza indiscriminada de los pueblos orientales en aquellos tiempos. Jesús conoce esta ley y quiere romper con esa espiral de violencia que se genera al responder con la misma moneda. Jesús opone al instinto de venganza, la no violencia como respuesta activa; a la brutalidad, la bondad; al egoísmo, la generosidad.

Jesús  nos está presentando su proyecto de hombre perfecto. Su enseñanza, en realidad, puede ser dimensionada como una exigencia en mucho superior a la Ley de Moisés y a cualquier tipo de legislación. Desde un juicio humano, ecuánime y sincero, esta invitación a no vengarnos del que nos hace un mal, a darle al que nos pide, a no darle la espalda al que quiere un préstamo y a orar por los enemigos pueden y deben ser considerados como una especie de caminos difíciles de transitar y como preceptos no fáciles de practicar, sin la ayuda y la gracia de Dios.

Como podemos percatarnos, el humano que Jesús concibe es un ser humano al que le es exigido mucho más que a nadie (puesto que las exigencias que sobrevienen con el amor y con la misericordia de Dios son las exigencias más radicales), pero simultáneamente, y aunque pueda parecer contradictorio, a este hombre también le es exigido mucho menos que a nadie: pues el único precepto que se le da es el mandato del amor, y el Amor no es otra cosa sino la más profunda verdad que Jesús nos ha enseñado sobre el hombre, y la más radical de las exigencias.

No olvidemos que el Amor es el distintivo fundamental de toda persona humana: sólo el ser humano es capaz de amar. Amor verdadero es el amor humano y amor eminente es el amor divino. Se trata de un amor que ennoblece a Aquel que lo da y que enriquece a aquel que lo recibe. Y es que el ser humano cuando ama se parece más a Dios. Jesucristo es el profeta del amor.

Para conocer qué es el amor verdadero, cuáles son sus características y cuáles son sus cualidades, es necesario ver a Jesús, su vida y su conducta. Jamás las palabras dirán tanto sobre el amor como aquello que nos enseñan los hechos.

En Cristo hemos comprendido que el amor, en su sentido estricto, es la entrega personal y desinteresada a favor de otra persona, y con ello hemos comprendido que el Amor se manifiesta a través de las obras y del bien.

Si se nos invita a amar a nuestros enemigos, ¿qué tendremos entonces que hacer con aquellos que no son nuestros enemigos sino nuestros amigos y familiares? Si se nos invita a devolver un bien por un mal, ¿qué tendremos que hacer con aquellos que nos hacen el bien diariamente?

Un enemigo es el que quiere destruirnos y permanentemente nos hace el mal. No es alguien que nos trató mal o nos hizo sentir mal. Nosotros, muchas veces, nos detenemos, permítanme decirlo así, en tonterías, en descuidos, en faltas de atención, en torpezas en las relaciones humanas y en la comunicación. ¡A mí no me grita nadie! ¡A mí nadie me habla así! ¡Conmigo te topas! ¡A mí, él que me la hace me la paga y al doble! Sí, hermanos y hermanas, hoy tenemos que reconocer con humildad que el orgullo en el ser humano es una pasión grande que brinca por todas partes y que tenemos que someter, amando a todos sin distinción alguna.

Refiere un pensamiento anónimo que amar:

Es el silencio, cuando nuestras palabras pudieran hacer daño

Es la paciencia, cuando nuestro prójimo se muestra áspero

Es la sordera, cuando se extiende el escándalo

Es la consideración, hacia las tribulaciones ajenas

Es la presteza, cuando nos llama el deber

Es el valor, cuando estamos abatidos por el infortunio.

Puedes entonces preguntarte: ¿Para qué te ha puesto Dios nuestro Señor al enemigo en las manos? ¿Para matarlo? ¿Para acabar con él? ¿Para aniquilarlo? ¿Para que sacies tu sed de venganza? ¿O te lo pone al alcance de la mano para que le ofrezcas amor y ayuda?

Por ello dice el Evangelio:

Amen a sus enemigos

Hagan el bien a los que les odian

Bendigan a los que les maldicen

Oren por los que les injurian.

El Señor no tan sólo nos está invitando a dejar pasar al enemigo sin hacerle nada, sino que se trata de encontrarnos con él y no le dejemos ir sin hacerle algo, el bien. Debemos entonces comprender que un buen cristiano no es aquel que no hace mal a nadie, sino aquel que hace el bien a todos sin distinciones, aún a los que le odian.

Termino esta reflexión dominical recordando a Francis Bacon, el filósofo inglés no el pintor, cuando refiere en uno de sus célebres pensamientos que: "Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonando, amando uno se muestra superior a él." Pero, en la apreciación cristiana, no se trata de la superioridad de alguien que pudiera sentirse orgullosamente virtuoso y digno de ser imitado, sino que se trata de la superioridad que acompaña a alguien que ha logrado acceder a la gracia de Dios para que así podamos aspirar a la perfección porque nuestro Padre celestial es perfecto.

Finalmente recordemos lo que dijo el Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, en su mensaje del 1 de enero de 1997:

"Es verdad que no se puede permanecer prisioneros del pasado: es necesaria, para cada uno y para los pueblos, una especie de purificación de la memoria, a fin de que los males del pasado no vuelvan a producirse más. No se trata de olvidar todo lo que ha sucedido, sino de releerlo con sentimientos nuevos, aprendiendo, precisamente de las experiencias sufridas, que sólo el amor construye, mientras el odio produce destrucción y ruina. La novedad liberadora del perdón y el amor debe sustituir a la insistencia inquietante de la venganza. Pedir y ofrecer perdón es una vía profundamente digna del hombre y, a veces, la única para salir de situaciones marcadas por odios antiguos y violentos".

Porque, si ustedes aman sólo a los que los aman ¿qué hacen de extraordinario? No hacen eso mismo los publicanos. Y si saludan sólo a sus hermanos ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto. Así sea. .

Escrita por:
Pbro. Armando De León Rodríguez


 

Evangelio del domingo día 19 febrero, 2017

Evangelio: Mateo 5:38-48

38 «Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente.39 Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra:40 al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto;41 y al que te obligue a andar una milla vete con él dos.42 A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.43 «Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.44 Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,45 para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos?47 Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles?48 Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.

 


Definición de perfección

Si queremos conocer, en primer lugar, el origen etimológico del término perfección, tenemos que irnos, simbólicamente hablando, hasta el latín. Y es que deriva de la palabra “perfectio”, que puede traducirse como “la acción de dejar algo acabado” y que se encuentra compuesta por tres partes diferenciadas:
-El prefijo “per”, que es equivalente a “por completo”.
-El verbo “facere”, que es sinónimo de “hacer”.
-El sufijo “-ción”, que se usa para indicar “acción y efecto”.

Perfección es un concepto que se refiere a la condición de aquello que es perfecto. Lo perfecto, por su parte, es lo que no tiene errores, defectos o falencias: se trata, por lo tanto, de algo que alcanzó el máximo nivel posible.

La idea de perfección puede variar de acuerdo a la concepción filosófica. Para los católicos, lo único perfecto es Dios: no existe perfección fuera de Él. En este sentido, es imposible alcanzar la perfección en ninguna acción o creación del ser humano.

Es posible, sin embargo, afirmar que algo ha alcanzado la perfección cuando se desarrolla tal cual estaba previsto. En este caso, la perfección se asocia a un objetivo cumplido, sin que se registren fallos.

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2013. Actualizado: 2015.
Definicion.de: Definición de perfección (http://definicion.de/perfeccion/)

 

Murió mi hermano, de un accidente

Un  momento difícil, doloroso. Se mira como un golpe terrible, devastador.”

Este duelo, hay que confiarlo al Señor. Entregarle al Señor para que nos guíe en este camino y llene a tu hermano del gozo de la luz perpetua y que descanse en Paz porque el Señor dice: “Talitá kum” (yo te lo ordeno, levántate). Sigue leyendo «Murió mi hermano, de un accidente»

10 motivos para estar feliz.

Esto dice el Señor y cumple su palabra: Sé feliz, alégrate, pues el Señor está contigo. Cree, espera, comparte y vive el Amor

Las palabras del hombre son pasajeras, las palabras del Señor son Eternas. Dios es Amor y se extiende presente a lo largo del camino, porque es el camino. Lo descubres en la duda, porque es la Verdad. Anima tu espíritu porque el Señor es la vida.

Que no te confundan los temores, los rencores ni los resentimientos. Son pasajeros que se perderán en el tiempo y el espacio. La separación no existe en el Amor. Dios es Amor y es Padre Nuestro que nos Ama, es Cristo que nos ama y se encarna para llevarnos al Padre Nuestro. El Amor es el Espíritu Santo que nos consuela y guía.

Recibe las palabras que relata el evangelio según San Mateo (5,1-12) y haz viva la palabra de Dios, cree y crea en el Amor. ¿hay algo más importante?

Mírate en el Señor como en aquel tiempo donde “al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él.”

¡Sé su discípulo! mírate como aquel momento donde Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo: “

10 motivos para estar felices en el Amor

  1. «Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.”
Descubre al Señor en tu pobreza, el Señor te colmará de la plenitud donde antes fue debilidad.
  1. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.”
No desesperes, ten paciencia el Señor. Te bendice y está contigo.
  1. Felices los afligidos, porque serán consolados”.
Deja que el Señor levante tu espíritu.
  1. Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.“
Que la injusticia no te deprima, al contrario, animate en el Señor.
  1. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia”.
Domina tu egoísmo y verás el mundo con el Amor del Señor.
  1. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.”
Entrega inmundicias, malezas, rencores y resentimientos al Señor.
  1. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.”
Deja de entregar tu paz, cultiva y extiéndela, de la mano del Señor.
  1. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.”
Quita juicios y condena, extiende la libertad del Amor del Señor.
  1. Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.”
No niegues al Señor, aunque estés con quien no quiere ver ni escuchar el Amor del Señor.
  1. “Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.»
Deja de lamentarte y menospreciarte, eres una expresión viva del Amor del Señor, eres un Amor encarnado, En ti está el Amor, la contrariedad del temor, la fortaleza en el duelo, el ánimo en la camino, la verdad y la vida

Esto es palabra de Dios. Esto es lo que le pedimos al Padre Nuesro, en nombre de Jesucristo su hijo Amado.

Dale tu tiempo y espacio. Cree, espera, comparte y vive el Amor

Este día dialoga con el Señor, regresa al Presente y ábrele la puerta, perdona con el perdón que te entrega. Mírate en el Señor, en el Amor y mira el Amor, al Señor en ti y en el universo que habitas y te abraza, en quienes te rodean, el Señor te bendice.

Sana las desmotivaciones de amor

  • Desmotivarse a compartir el Amor es una forma de parálisis que tiene dos causas: Rencores del pasado y temores del futuro.

¡Entrega tu presente al Señor! dale tu pasado y tu futuro. Dios es Amor y el Amor es eterno, nunca se acaba, pero en el conflicto lo que te ocurre es que tu espíritu de amor se oculta, dejas de confiar el amor a la otra persona. El amor es la esencia de nuestra existencia, es el aliento de nuestra vida, es la verdad que nos guía y el camino que buscamos afanosamente. Somos expresión del Amor de Dios, eres espíritu de Amor.

A.- Rencor es una expresión que viene de la palabra rancor, y este del latín rancor («ranciedad»), de rancere («enranciarse»). Lo rancio es lo que muda el color, olor y sabor, adquiriendo una especie de corrupción, por haberse guardado o detenido mucho tiempo.

El efecto del rencor en la conciencia es una corrupción del presente. Es decir, nuestros pensamientos de eventos pasados sin perdonar enrancia nuestra forma de mirar el momento. Es resentimiento o la acción y efecto de sentir dolor o molestia por algún mal, ofensa, o maltrato. Ese resentimiento ocupa el presente donde podemos experimentar al compartir la plenitud del amor.

Al perdonar el mal, la ofensa o el maltrato, la motivación para entregar el amor aparece inmediatamente. Pero no basta decir te perdono para descubrir el presente. Necesitamos desanudar la ofensa o la deuda. Son eventos del pasado, juicios y condenas, sentimientos que ocurrieron y que de ellos podemos aprender, evitar y darles sentido en la vida. Esto es bendecir nuestra vida con el perdón. Pero el perdón va más allá, el bendecir es una acción que significa levantarse, tomar aquello que es parte de nuestra vida y volver a caminar. Perdonar a otro bendiciéndolo es ayudarlo a que se levante, tome su cruz y siga caminando.

B.- Temor, es una proyección al futuro, el futuro es un velo oscuro que siempre desaparecerá con el presente. De hecho el futuro no existe y es una pantalla de la imaginación donde proyectamos nuestros pensamientos y emociones.

El temor a Amar o Filofobia (miedo a enamorarse) es un fenómeno de la imaginación humana. Basado en ideas abstractas. Somos capaces de desarrollar miedos irracionales ante elementos que ni son materiales ni han ocurrido todavía. Por la simple anticipación de un hecho que no tiene por qué ocurrirnos nunca.

El miedo al amor, nos aísla y rechazamos cualquier posibilidad de confiar nuestro Amor a las personas por el terror, el estrés y ansiedad ante la posibilidad de una relación afectiva.

El temor es la desmotivación de amor. Es como una sensación de parálisis por la ausencia de Amor. La sensación del temor ocupa el presente donde está el Amor. Pero cuando regresamos al presente encontramos el Amor.

En el Amor está el camino, la verdad y la vida. Es el rumbo que nos guía desde la profundidad de nuestra conciencia. La oración es un dialogo con el Dios y Dios es Amor. La meditación es el regreso al presente donde está el Señor. El perdón es entregarse al rumbo del Amor y contemplar es mirarse en el Amor y mirar que somos expresión viva del Amor. Negar el amor significa mantenerse sin rumbo ni sentido consumiéndonos nuestro presente con un amplio espectro de emociones. La desmotivación de amar se sana aceptando el Amor al perdonar. En el evangelio del día encuentras el mapa para Amar. Vive el retiro, despierta tu espíritu de Amor ¡entrega tu presente al Señor! dale tu pasado y tu futuro.

Mírate en el evangelio según San Marcos (2,1-12)

Jesús volvió a Cafarnaún y se difundió la noticia de que estaba en la casa.

Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra.

Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres.

Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico.

Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados».

Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior:

«¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?»

Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: «¿Qué están pensando?

¿Qué es más fácil, decir al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’, o ‘Levántate, toma tu camilla y camina’?

Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados

-dijo al paralítico- yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».

El se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto nada igual».

Ser Difunto

Eres espíritu de Amor encarnado en esta tierra, Dios sembró una semilla de su Amor con tu presencia para que transformes con Amor este mundo. Tu espíritu es su Amor encarnado desde el momento de tu concepción y hasta el momento de abandonar tu cuerpo. Sigue leyendo «Ser Difunto»

Oración en crisis, al Padre Nuestro

Señor, en esta crisis donde siento que me hundo, estás conmigo y tratas de despertarme a tu Amor. Nunca me has abandonado. Padre Nuestro tu nunca abandonas a tus hijos y los protege, alimenta, cobija y guía con su presencia. Sigue leyendo «Oración en crisis, al Padre Nuestro»

Olvide que siempre estás presente.

Señor, Padre bueno: Se que todas tus expresiones de Amor son un milagro y que el universo está lleno de tus milagros, pero es tan pobre mi visión que no encuentro el milagro en esta crisis. Quiero encontrar mi fe para pedirte lo que pienso y quiero. Pero ayúdame a pedir lo que necesito, lo que mi corazón desea descubrir. Tu milagro. Sigue leyendo «Olvide que siempre estás presente.»

Hij@, eres el Amor de Dios, su bendición, haz familia.

Oye Hij@. Parece que hacer familia es sólo tarea de los padres, pero ¿cómo hacer familia cuando uno de ellos falta?, ¿cuando los papás están en crisis? En los problemas matrimoniales parece que los hijos no cuentan en las decisiones y son los más afectados. Si eres hij@ programad@ o no, de comportamiento correcto o rebelde siempre serás de la familia. Formas el cuerpo de tu familia. Hij@ eres una bendición de Dios en tu familia. Sigue leyendo «Hij@, eres el Amor de Dios, su bendición, haz familia.»