¿Cómo pedir perdón?

 

La mayor satisfacción para el Padre es que sus hijos estén unidos. La reconciliación entre hermanos, por la gracia del Padre Nuestro, es descubrir la bendición en el error. El Padre Nuestro nos pide que perdonemos y pedir perdón es tomar el perdón de Dios para redimir o arreglar la relación que se encuentra rota o trastocada por nuestro error. Pedir perdón es un acto donde ejercemos nuestra libertad haciéndonos responsables de nuestros pensamientos acciones u omisiones.

Pedir perdón es un reconocimiento de nuestros errores ante el amor, Cristo nos pide en el Padre Nuestro que entreguemos el perdón que nos da Dios, Amor de los amores.

Sólo Dios perdona el pecado, el pecado es un error que nos hace mirarnos separados de la gracia de Dios, el ejercicio del poder de la absolución la realiza el sacerdote “en nombre de Cristo.

Reconcíliate sacramentalmente

Muchas veces el error que cometimos hacia nuestro hermano puede hacernos sentir separados de Dios, pues en el fondo ofendimos al también amor de Dios, nuestro prójimo. En ese caso, el primer paso es acudir al sacramento de la reconciliación, un sacramento de curación, pues no sólo nos congraciamos con Dios sino reestablecemos la alianza que nos fortalecerá en nuestra debilidad para pedir perdón y sanarnos en el gozo de la gracia de Dios.

La satisfacción

(CIC)1459 “Muchos pecados causan daño al prójimo. Es preciso hacer lo posible para repararlo (por ejemplo, restituir las cosas robadas, restablecer la reputación del que ha sido calumniado, compensar las heridas). La simple justicia exige esto. Pero además el pecado hiere y debilita al pecador mismo, así como sus relaciones con Dios y con el prójimo. La absolución quita el pecado, pero no remedia todos los desórdenes que el pecado causó (cf Cc. de Trento: DS 1712). Liberado del pecado, el pecador debe todavía recobrar la plena salud espiritual. Por tanto, debe hacer algo más para reparar sus pecados: debe “satisfacer” de manera apropiada o “expiar” sus pecados. Esta satisfacción se llama también “penitencia”.”

La reconciliación es un acto de libertad, donde asumimos nuestra responsabilidad, el siguiente paso es reconciliarnos con nuestro hermano.

Has oración, reflexión y meditación:

Platica con Dios en oración y reflexiona en el dolor de corazón, detestar desde el alma y el propósito de no ofender a nuestro hermano. Pues de tu boca sale lo que proviene de tu corazón. De preferencia hazlo en el sagrario (donde está la vela roja encendida en el templo), ante el Santísimo Sacramento expuesto o en el tiempo de la comunión de la misa.

Medita “quien es” tu prójimo a los ojos de Dios. Tu prójimo es amor de Dios a quien le has depositado tu error causándole: dolor, heridas, pena, temor, desilusión, desamor, escándalo, injuria, infidelidad, pobreza, sed, hambre, injusticia, persecución, perversidad, encarcelamiento, enfermedad, soledad, desnudez, despojo, devaluación, abandono o separación de Dios.

Deja que el señor te enseñe cómo convertirás este error en una bendición buscando recobrar el amor de tu hermano pidiendo perdón y si es posible reparar o facilitar el efecto del error.

Dios quiere que recuperes el amor hacia ti, que te perdones, pues este error, es también fuente de bendición en las manos de Dios y la fuerza para reordenar tus palabras, obras y acciones y continuar el camino hacia el amor de Dios y a tu prójimo, como a ti mismo, de forma libre y responsable

Habla.

Pídele a Dios con una platica al Padre Nuestro y a la Santísima Virgen, con el ave maría como invitación para que te acompañe a ese acto de amor para que te apoye a hablar desde el corazón, en libertad, es decir: Conmuévete en lo que piensas, dices y sientes y asume tu responsabilidad.

Y con este contenido de amor en tu corazón usa esta sencilla fórmula:

1º. Reconoce quien es tu prójimo contigo.

Ej. Mujer: soy tu esposo. Hombre: Soy tu esposa. Padre, soy tu hijo. Hermano, soy tu hermano. Amigo, soy tu amigo. Hombre, soy tu vecino. Sobrina, soy tu tío.

2° Reconoce el error que has cometido asumiendo tu responsabilidad SIN JUSTIFICARTE.

Ej.1 Me equivoque y te herí. Me equivoque y te fui infiel. Me equivoque y te despojé. Me equivoque y te devalué.

Ej. 2. Cometí el error de causarte heridas. Cometí el error de serte infiel. Cometí el error de despojarte. Cometí el error de devaluarte

3° Pide Perdón.(es diferente que disculparse)

Ej. Te pido Perdón. Quiero pedir tu perdón. Espero recibir tu perdón.

4° Propósito de enmienda

Ej. Me propongo ayudarme para aprender a resolver sin buscar lastimarte. Me propongo apoyarme en la oración para alejarme de la infidelidad. Me propongo entregarte, a partir de hoy, lo que te despoje. Me propongo aprender a mirar lo que realmente vales.

5° Confirma que es un acto de amor lo que estas realizando.

Ej. Te amo. Te quiero. Estimo estar contigo. Eres importante en mi vida. etc.

6° Guarda silencio, escucha y aprende.

Hay muchas respuestas que tu prójimo puede dar a tu petición de perdón. Ten fe y deja que el perdón que Dios te ha concedido y has pedido se manifieste. No necesariamente en ese momento tendrás la respuesta. Tal vez recibas una negativa (No te perdono). El hecho de que seas libre y responsable de tus actos, que decidas por el amor, desde la profundidad de tu conciencia, la paz que descubrirás de Dios para dar el siguiente paso, serán parte de las bendiciones que recibirás al pedir perdón

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.