¿Que esperanza tiene el Matrimonio?

Me gustaría compartirte mi visión de consejero terapeuta sobre la pareja, como acompañamiento al momento que vives.

Victor me pregunta:

«Mi matrimonio terminó en divorcio mi esposa de repente dijo que se acabó el amor de esto hace 2 años y en diciembre empezó una relación, pero yo sigo con esperanzas de que se restaure esta familia, teníamos planes de casarnos por la iglesia antes de que pasara todo esto, habrá esperanza?

Gracias por tu pregunta ¿Que si tienes esperanza? ¿En quien esperas? ¿en la pareja? ¿en ti? o ¿en Dios? que es Amor.

El enlace del matrimonio es un yugo que los une y es el Amor de Dios. Al Señor sabe que ocurrirá mañana, hay que preguntarle ¿Que quieres que haga para hacer tu voluntad? El es el camino, la verdad y la vida.

El matrimonio es la pareja con el apoyo del Amor

Antes que nada necesitamos que haya pareja En terapia de pareja primero buscamos definir que ambos sean pareja. Es decir, que en la primera etapa de la relación haya existido el enamoramiento. La presencia del Amor.

El enamoramiento

El enamoramiento es donde se forma el pegamento del Amor (como las esposas de la policía) al estar esposada la pareja se mantendrá unidos toda la vida, a pesar de los desacuerdos, infidelidades, conflictos y la separación.

El enamoramiento es un estado alterado de consciencia, que se produce en la profundidad de las personas, parecen como “borrachos de Amor”. al estar juntos, está todo y no hace falta nada. Es un acoplamiento profundo de la pareja. Se contemplan uno en el otro.

Las parejas no esposadas

Cuando la relación se une de manera superficial, racional, emocional, corporal, tal vez por conveniencia social, la relación no tiene el pegamento del matrimonio, no están esposados los espíritus, pero pueden establecer una relación de amistad y convivencia de pareja.

Sentimientos o Amor

Muchas veces se confunde el sentimiento llamado “amor” con el Amor mismo. Dios es Amor y es eterno y siempre presente.

Por otro, lado los sentimientos son una vivencia compleja que une memoria, temores, culpas, emociones, razones, sensaciones y hasta el que dirán de las las personas. Hay una gran cantidad de sentimientos que se expresan en las relaciones humanas y personales. Algunos sentimientos se contraponen con otros y otros sirven para ocultar el subconsciente como odio o temor, que sirve en algunos casos para ocultar la culpa y para no aceptarla odiamos. Otros facilitan que se exprese el Amor, como la misericordia, perdón, bondad y compasión.

Los conflictos

Los sentimientos están en constante dinámica en la relación humana y al estar la pareja esposada la pareja en el matrimonio es más natural que se afecten uno al otro en forma de conflicto.

Algunos conflictos tienen raíces en eventos de la concepción, infancia o la adolescencia del individuo. Son efectos de la historia personal resentimientos que surgen del inconsciente y que se proyectan en diferentes expresiones y momentos en la relación sin que alguno de la pareja lo haya detondado. Otros se detonan en una vivencia similar y otros son impulsados por el Amor.

Los conflictos profundos

Precisamente el Amor, que en psicoterapia Carl Jung llama “Padre” o “Self”, impulsa desde lo profundo al subconciente para que algunos eventos clave afloren, se confíe y transformen en la relación. En este florecimiento es cuando surgen los conflictos profundos en la relación. Para resolverlos y trascenderlos es importante el pegamento del enamoramiento. En la pareja esposada, el pegamento interno los mantiene unidos, algunas veces se separan, incluso forman relaciones convenientes con otras personas, pero continúan la vida esposados.

Resolver el conflicto apoyado en el Amor

Así pues, en el conflicto, en lugar de quedar como hoja al viento, es mejor poner pie firme en el “Padre” que viene a tu encuentro. Es decir dialogar con el Amor, tener su presencia, su perdón, contemplarse en el Amor y expresar el Amor que es nuestro origen, camino y destino.

Salvar el Matrimonio, gracias a Dios

Somos expresión del Amor de Dios. Dios nunca se a separado de nosotros, conoce hasta lo más intimo de nuestra intimidad y su voluntad es que vivamos el Amor con que nos cría y el perdón que nos entrega para corregir nuestro desvío. Viene a nuestro encuentro, siempre está esperando guiarnos con su Espíritu Santo aún con su misericordia. Siendo el Padre Nuestro espera que lo aceptemos en nuestra vida. Como cuando los esposados aceptan a Dios en su vida, se Sacramentan. Esperan todo en el Amor, y es el Amor Creador, redentor y guía quien les da el carácter Sagrado del Matrimonio, lo reconocen como la piedra angular donde construir. El Señor es el redentor que nos salva, el camino la verdad y la vida que viene del Amor. El Padre que nos impulsa con el Hijo y el Espíritu Santo hacia la plenitud: “donde está todo y no hace falta nada”. Así en lo alto y en lo profundo culminar esposados la vivencia del enamoramiento en la Voluntad de Dios.

Dios les bendice, los espero en el curso de acompañamiento

Salvar mi Matrimonio ¡gracias a Dios!
Esto es como bailar, si te cuesta trabajo de dar el paso de Amar a tu cónyuge o a ti, pon pie firme en el Amor de Dios. ¿Quién como Dios?